Buenos Aires (EPatagonicas) 21 de Dic. – El precio del petróleo ascendería a 80 dólares recién en 2020, lo que dificultaría el avance de las explotaciones de hidrocarburos no convencionales ¿Cómo impacta el acuerdo de cambio climático de la COP21? Un mercado marcado por la incertidumbre y la expansión de China.

El Instituto Argentino de Energía (IAE) recibió a Paul Simmons, Vicedirector de la Agencia Internacional de la Energía, en su sede Capital Federal, ubicada en Moreno al 900, con la presencia de 60 personas, en su gran mayoría petroleros y referentes del sector eléctrico. Como invitado especial, cabe destacar la presencia de Mauricio Roitman, subsecretario de Escenarios y Evaluación de Proyectos

Simmons fue convocado por el Instituto Mosconi, continuando su gira por Latinoamérica. Ya está saliendo para Canadá, con el mismo objetivo: exponer las conclusiones de un escenario global que realizó el organismo técnico hacia el año 2040, considerando la evolución de todas las tecnologías.

En lo que respecta a la producción de crudo, actualmente por debajo de los 40 dólares el barril, Simmons planteó: “se va a necesitar más producción de bajo costo”. Por eso, el especialista descartó que la explotación de hidrocarburos no convencionales avance a gran ritmo en lo inmediato, menos en la Argentina.

Las inversiones, principalmente enfocadas en recuperar operatividad de los pozos, estima que se concentrarán en China, Canadá y Estados Unidos, considerando que tienen importante reservas en gas y petróleo, en un contexto de crecimiento de la demanda. “No va a ser fácil”, señaló, generando algunas caras largas en el auditorio conformado por hombres de negocios expectantes por aprovechar el potencial del yacimiento Vaca Muerta.

El resumen del escenario, denominado “World Energy Outlook 2015”, confirma las palabras de Simmons: “El proceso de ajuste en el mercado del petróleo raras veces es armonioso, pero, en nuestro escenario central, el mercado se estabiliza en 80 USD/barril en 2020 y conoce aumentos adicionales del precio posteriormente. La demanda repuntará hasta 2020, añadiendo un promedio de 900 barriles diarios al año, pero el incremento subsiguiente a 103,5 millones bdp en 2040 se verá atenuado por los precios más elevados, los esfuerzos para eliminar las subvenciones progresivamente (para ello, es necesario que se mantenga el impulso que sustenta la reforma, incluso si los precios del petróleo aumentan), las políticas sobre eficiencia y la transición hacia combustibles alternativos”.

Gerardo Rabinovich, Directivo del IAE, agregó como elemento de análisis los compromisos asumidos en la COP21, que prometen dar un nuevo impulso para avanzar hacia un sistema energético más eficiente y con menos emisiones de CO2.

“Todos están esperando que el precio del petróleo vuelva a aumentar porque dicen que si no se caen las inversiones, pero si hay que cumplir con un escenario en el que no podes subir 2 grados y en consecuencia bajar las emisiones, la producción sería en 2040 de 70 millones de barriles de petróleo, entonces el precio no debería subir”.

Siguiendo la idea, precisó: “Si se cumple el acuerdo de la COP 21 habría que dejar en el subsuelo dos tercios de las reservas de crudo y carbón”.

Menor demanda y pozos operativos con costos en alza, en un contexto donde Medio Oriente empieza a reducir sus reservas, generan cierta incertidumbre. “Si los precios del petróleo se mantuvieran bajos durante un período muy largo, la pregunta es cuales son las perspectivas de la industria”, planteó.

Por otra parte, Rabinovich destacó el éxito del evento. “Fue una presentación de alto nivel y además con un desafío importante que es ver como la industria energética reacciona los acuerdos de la COP 21 de París”.