Buenos Aires (EP) 26 de Sept. – Mala noticia en especial para las economías emergentes. El petróleo trepó por primera vez en cuatro años por encima de los 81 dólares el barril. El alza preocupa a las economías del mundo, especialmente por el pronóstico de los analistas que ven una curva de crecimiento hasta por encima de los 100 dólares el año próximo.

El salto a 81 dólares de la variedad Brend del Mar del Norte se produjo el lunes, pero ayer abrió con otro aumento de 0,35% hasta 81,45 dólares. El ligero de Texas cotiza un poco más bajo, a US$ 72,4. Sucede el mismo día que Donald Trump reiteró su repudio a los productores mundiales a quienes les demanda que generen una baja inmediata del carburante. “La OPEP está estafando al mundo”, dijo el mandatario norteamericano en la Asamblea de las Naciones Unidas. Esa organización de países exportadores de petróleo cuenta con Arabia Saudita como su miembro estrella, el mayor productor del mundo de petróleo convencional. Rusia, otro de los grandes del negocio, está fuera de la OPEP. Ambos fueron convocados por la Casa Blanca para que aumente en al menos 2 millones de barriles diarios su producción para reducir el precio. No hubo acuerdo.

El sábado hubo una reunión definitoria en Malasia y Riad y Moscú prefirieron seguir con las cuotas actuales. Por eso Trump volvió a la carga en la ONU sobre el tema. El crecimiento del precio golpea su base electoral, sobre todo a los camioneros que ven crecer los costos operativos de sus negocios, y en vísperas de las cruciales elecciones de medio término de noviembre.

Una de las razones por las cuales está subiendo el valor del crudo en todo el mundo es por la decisión del mandatario norteamericano de romper de modo unilateral el trabajoso acuerdo internacional de Viena que congeló el desarrollo nuclear de Irán. El quiebre de ese pacto se combinó con la puesta en marcha de sanciones contra la potencia persa que escalarán en el inicio de noviembre. Esas penalidades dejan fuera del negocio a un jugador que explica el 2% de la producción mundial. Esa caída se une a la crisis que arrasa a la economía venezolana, la nación con las mayores reservas mundiales de crudo pero sin capacidad técnica para su extracción y refinamiento. El tercer jugador fuera de la mesa es Libia, cuya producción está virtualmente congelada por las luchas internas tras la caída de la dictadura de Muammar Khadafi.

Los técnicos y brokers del negocio anticipan que la curva de crecimiento no se detendrá y que el valor avanza a superar los 100 dólares en cuestión de meses. La posibilidad de que se trate de una sobrerreacción del mercado está en discusión debido a que los estímulos al alza provienen del agravamiento de la crisis con Irán; el escenario cada vez más complicado del último capítulo de la guerra en Siria donde el país persa juega un papel central y la ausencia de un plan concreto de Washington para resolver el diferendo israelí-palestino.

Gentileza ADN Sur