Chubut (EPatagonicas) 14 de Agosto. – Tal como viene informando ADNSUR, el gobierno nacional y las productoras de petróleo acordaron esta semana un esquema de reducción gradual de los precios sostén del barril de petróleo en el mercado interno, mientras que la perspectiva sigue apuntando a liberar totalmente los precios del mercado interno a partir de 2017. Según quedó planteado, la baja será de un 2% en agosto, un 4% en setiembre y un 6% en octubre.

Se pactó, además un plan programático de 3 meses que reunirá en una mesa a todos los actores –operadoras, gobiernos y gremios- para discutir la productividad, niveles de actividad y sostenimiento de la paz social.

El panorama ya plantea dudas sobre las inversiones en la cuenca del Golfo San Jorge, claves para garantizar la actividad en la región.

Según informó el diario Clarín, el gobierno y las productoras ya acordaron un esquema de reducción paulatina de precios internos del petróleo. Hasta ahora, ese esquema posibilitó disimular los efectos más negativos de la crisis desatada por el precio internacional del crudo, aunque no logró evitar los conflictos a partir de un inevitable reacomodo de toda la actividad, que por otro lado se viene dando en todo el mundo.

Actualmente, el crudo Medanito tiene un precio interno de 67,50 dólares y el Escalante, de 54,90. A partir del esquema acordado el último viernes, en agosto ambos tipos de petróleo tendrán una reducción del 2%, para alcanzar un 4% menos en septiembre y llegar a una baja del 6% en octubre. Esto daría nuevos valores de 63,45 y 51,60 dólares, respectivamente.

En el gobierno nacional, sin embargo, apuntan a ir más allá, particularmente por el lado del ministro Aranguren, quien proviene del sector de refino (por su histórica vinculación con Shell).

Dicho sector de la industria es el que más se ve afectado por los precios internos del crudo, en especial cuando son empresas no integradas (es decir, que no producen su propio petróleo para refinar y vender combustibles).

Por lógicas razones de mercado, estas compañías prefieren comprar crudo (que hoy oscila por debajo de los 45 dólares por barril) o importar combustibles (el litro de nafta se ubica por debajo de 1 dólar en casi todos los países de América, mientras en Argentina el precio supera esa referencia y todavía podría subir un 32% para llegar al valor que tenía en diciembre, de 1,40 dólar por litro).

Asimismo, los precios de combustibles hacen un “colchón” que posibilita sostener artificialmente altos los precios del petróleo, lo que genera un sistema de subsidio indirecto que se estima en varios miles de millones de dólares a favor de las productoras petroleras.

No obstante, en base al acuerdo sellado el último viernes, los combustibles no podrán tener aumentos por lo menos hasta el mes de octubre. En ese momento, se volverá a discutir y las opciones de máxima parecen ser dos: o se autoriza un aumento de naftas y gasoil (que sería del 6%, ya que se apunta a subas progresivas) o se avanza en otra baja del precio del petróleo.

Fuene ADN Sur