Estados Unidos (EP) 28 de Agosto. – GE y Baker Hughes acaban de concluir la fusión que da origen a BHGE. La primera empresa controlará un 62,5% de la flamante proveedora de soluciones hidrocarburíferas, mientras que la segunda estará a cargo del 37,5% restante.

La división de Oil & Gas del conglomerado estadounidense General Electric (GE) y su compatriota especializada en la prestación de soluciones petroleras Baker Hughes acordaron la creación de un gigante de los servicios hidrocarburíferos que revolucionará el panorama sectorial a nivel mundial. Denominada BHGE, la flamante compañía tendrá el segundo nivel de ingresos dentro del rubro (sólo por debajo de la facturación de Schlumberger), al superar los u$s 23.000 millones anuales. Con sede en las ciudades de Londres y Houston, la organización cotizará en la Bolsa de Acciones de Nueva York. Su conducción quedará en manos de Lorenzo Simonelli, presidente ejecutivo de GE Oil & Gas, y por otros 14 altos directivos. Según sus palabras, la nueva empresa ofrecerá una amplia gama de equipamiento y servicios para optimizar la actividad en distintos tipos de yacimientos petroleros. “Estaremos presentes en más de 120 países. Todos los negocios de GE vinculados con el petróleo y el gas serán incorporados a BHGE”, anticipó Simonelli. Sobre la base de lo estipulado por la fusión, GE será propietaria de un 62,5% de la nueva firma, al tiempo que los accionistas de Baker Hughes se quedarán con el restante 37,5% y recibirán un dividendo único de u$s 17,50 por unidad. BHGE tendrá aproximadamente 14.000 empleados. A través de un comunicado, la empresa se presentó en sociedad resaltando su intención de “colaborar con sus clientes en la adquisición, el transporte y la refinación de hidrocarburos de forma más eficiente, productiva y segura, con una huella ambiental más pequeña y un menor costo por barril”.

Con sede en las ciudades de Londres y Houston, BHGE cotizará en la Bolsa de Acciones de Nueva York. Estará presente en más de 120 países y tendrá aproximadamente 14.000 empleados.

Cambio disruptivo

Desde GE se cree que la industria de Oil & Gas está atravesando un tiempo de fuertes transformaciones y grandes desafíos a escala internacional. “La nueva norma en el sector es el cambio disruptivo”, sintetizó Simonelli. A su entender, la creación de BHGE responde justamente a los nuevos requerimientos del segmento. “Hoy los clientes del petróleo y el gas necesitan superar la volatilidad, trabajar de manera más inteligente y llevar energía a cada vez más gente”, aseguró. En ese sentido, apuntó, la oferta de la firma se diferenciará de cualquier otra en la industria a partir de un flujo de valor que ayudará a los clientes en la conducción de la productividad, la reducción de los costos y la minimización de los riesgos. “Hemos probado tecnologías y experiencias con el espíritu de una start up y nuestro equipo de liderazgo espera demostrar rápidamente las fortalezas de las que disponemos”, señaló. El objetivo, recalcó, es posicionar a BHGE en lo más alto de un mercado sumamente competitivo y cambiante.

“Nuestro enfoque pasa por integrar los negocios que manejamos rápidamente y sin problemas en aras de generar valor a largo plazo para todos nuestros grupos de interés”, completó.

La firma tiene como meta favorecer el desarrollo de una actividad hidrocarburífera cada vez más eficiente, productiva y segura, con una huella ambiental más pequeña y un menor costo por barril.

Incertidumbre financiera

Más allá de esta firme apuesta en el ámbito de la prestación de servicios petroleros, GE no está pasando por su mejor momento financiero. En el primer trimestre de este año, de hecho, la multinacional sufrió una pérdida neta de u$s 13.600 millones (o sea, u$s 1,35 por acción). Según los analistas, este resultado estuvo estrechamente ligado al abandono de los activos de GE Capital. Las ganancias del área industrial se expandieron en el citado período un 9%, gracias a la decisión de enfocarse en la fabricación de motores, turbinas para aviones y otros equipos. Esto se tradujo en un recorte de costos y en mayores márgenes de utilidades. No obstante, los ingresos en estos rubros industriales se contrajeron un 1% por efectos del tipo cambiario. En cuanto al mercado hidrocarburífero, los descendentes precios del petróleo impactaron directamente en la operatoria de GE. Las ventas, por caso, retrocedieron un 8%, mientras que las utilidades experimentaron una baja de un 3%.

Simonelli // “Hemos probado tecnologías y experiencias con el espíritu de una start up y nuestro equipo de liderazgo espera demostrar rápidamente las fortalezas de las que disponemos”

Fuente Revista Petroquimica