Buenos Aires (EP), 28 de octubre 2021. El ministro de Desarrollo Productivo defendió en diálogo con EconoJournal la fecha tope de 2041 que se fijó en el proyecto de electromovilidad para dejar de producir vehículos de combustión interna y volvió a insistir con que Argentina tiene una oportunidad única para posicionarse como líder de la transición energética en Sudamérica.

La presentación casi simultánea del proyecto de ley de Hidrocarburos y el de Movilidad Sustentable generó algunos cuestionamientos por parte de la oposición ya que por un lado se busca promover la extracción de petróleo y gas y por otro lado se afirma que a partir de 2041 no podrán seguir fabricándose autos de combustión interna. “No tiene nada de contradictorio. Por un tiempo largo el sistema de electromovilidad va a requerir gas para las centrales que proveen electricidad, pero además lo que estamos buscando son hidrocarburos para exportar. Nuestra intención es consolidar un superávit que nos permita resolver la restricción externa”, aseguró a EconoJournal el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, uno de los principales promotores del proyecto de ley de Movilidad Sustentable que ya ingresó a la Cámara de Diputados.

-¿Y cómo impactará la prohibición para fabricar nuevos autos a combustión interna en el negocio de la refinación de crudo?

– El único sector que podría verse afectado es la refinación, pero es importante aclarar que en 2041 no van a dejar de circular vehículos que se alimenten con combustibles fósiles. Va a haber un parque gigante de autos que van a seguir funcionando con naftas convencionales. Es cierto que la demanda de naftas se va a ir estancando, pero en este momento no estamos en condiciones de predecir qué velocidad va a adquirir la transición energética. Lo que está claro es que esto llegó para quedarse. Yo hablo, por ejemplo, con las empresas que están en el negocio del hidrogeno verde y me dicen que Japón y Alemania están comprando una producción que todavía no empezó para arrancar en el 2025 con los vehículos a hidrógeno. Todo el sector energético tiene claro que vamos a una transición. La discusión es el timming, la velocidad y la amornización.

La apuesta para liderar en la región

Kulfas viajará en los próximos días para participar de la COP 26, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se llevará adelante en la ciudad escocesa de Glasgow entre el 1 y el 12 de noviembre. “La intención es seguir de cerca los debates y escuchar los planes de los principales inversores en estas nuevas tecnologías”, aseguró el funcionario.

El ministro insistió además con que Argentina tiene una oportunidad única para posicionarse como líder de la transición energética en Sudamérica. “Brasil, por ahora, no tiene un proyecto serio de electromovilidad y Colombia y Chile no tienen un proyecto industrial. Por lo tanto, lo que nosotros buscamos con esta ley es darle una señal muy fuerte a la industria automotriz en el sentido de que buscamos ser el jugador sudamericano en electromovilidad. La cadena del litio está alineada con este objetivo. Si bien es cierto que el litio es un porcentaje mínimo de la batería, pero apostamos a desarrollar la cadena y la ley propone todo un conjunto de beneficios para la producción de vehículos, baterías y todos los implementos eléctricos involucrados”, sostuvo.

“La idea es que opere como un llamador de inversiones en un contexto donde las automotrices ya están avanzando en esa dirección. Toyota está hablando de la Hilux hibrida y Ford de la Ranger híbrida o eléctrica. También se busca apoyar proyectos nuevos de movilidad de proximidad como los vehículos de reparto domiciliario de última milla, muchas aplicaciones industriales y de integración local que pueden funcionar muy bien”, agregó Kulfas, quien buscó además diferenciarse del macrismo: “O la vemos de costado, hacemos la gran macrismo, seguimos con el GNC y dentro de 10 años importamos todo o nos metemos en serio con una ley propia para ser un llamador de las inversiones y a desarrollar ciencia, tecnología y producción nacional”.

El transporte colectivo

-Inicialmente habían señalado que se iba a avanzar principalmente con el desarrollo de vehículos eléctricos de transporte colectivo. Sin embargo, la ley es más ambiciosa porque plantea la migración de todo el parque automotor.

-Es un plan a 20 años. Igual hay que tener en cuenta que cuando empezamos con este proyecto hace casi 2 años muchos nos decían que nos estábamos apurando porque el mundo iba más lento y después apareció Joe Biden y fijó como meta que para 2030 la mitad de los vehículos en Estados Unidos sean eléctricos o híbridos. Ahora más, más allá de eso, los buses eléctricos son una prioridad de corto plazo porque estamos gastando una fortuna en subsidios al gasoil cuando se podría invertir en capitalizar al sistema de transporte con vehículos eléctricos fabricados en el país. Hay varios proyectos de inversión encaminados en esa dirección a la espera de que se apruebe la ley.

Estaciones de recarga

-El proyecto de ley no profundiza en cómo se va a hacer para garantizar la recarga de electricidad para el parque de autos particulares.

-Hay un mecanismo de incentivo y a la vez agregamos la posibilidad de que las personas humanas o jurídicas que lo deseen podrán solicitar ser reconocidos como actores del Mercado Eléctrico Mayorista para participar como comercializadores de energía. Estamos creando una figura nueva para poder cumplir con ese objetivo.

-En la actualidad el número de estaciones de recarga es simbólica y lo que no está claro es cómo se va a garantizar una escala suficiente para acompañar ese plan de transición.

-Eso es una construcción. Lo que va a arrancar automáticamente cuando se sancione la ley es el plan para avanzar con el desarrollo de vehículos eléctricos de pasajeros. Lo otro dependerá de que las automotrices empiecen a trabajar en el recambio de flota de autos particulares, incluso para abastecer al Mercosur desde la Argentina. Al mismo tiempo hay que realizar una inversión fuerte en baterías y para ello hay muchos interesados que los que se dice.

Fuente https://econojournal.com.ar/