Buenos Aires (EP) 10 de Jul. – Con los datos de mayo, puede establecerse un «top five» donde dos áreas tienen objetivo en Vaca Muerta.

Los últimos datos completos actualizados de la Secretaría de Energía de la Nación muestran el desempeño de las áreas hidrocarburíferas en mayo, donde se destaca de las primeras cinco hay dos que tienen como objetivo la formación Vaca Muerta: Loma Campana y La Amarga Chica. Esta última dio un enorme salto puesto que es de las más jóvenes con apenas cuatro años en el rubro del shale oil.

Loma Campana es la segunda área con más producción de petróleo del país. Y eso después de aplicar un fuerte recorte en su nivel de producción por la pandemia y el hundimiento de la demanda en el páis y el mundo. En mayo, de acuerdo a los datos de la Secretaría de Energía de la Nación, el área de YPF emblema de Vaca Muerta produjo 27.700 barriles por día.

La Amarga Chica, que opera YPF en sociedad con Petronas, extrajo de la roca madre 18 mil barriles por día y así se ubicó en el cuarto lugar a nivel nacional entre las áreas con más producción. Esta área es un centro de aprendizaje muy grande para la industria, puesto que allí se realizaron los últimos récords de fracturas en un día: fueron 13 en marzo, antes del impacto de la cuarentena total. Allí YPF hasta tenía un plan de desarrollo de 155 pozos y en 2019 invirtió u$s 500 millones.

El top five se ve completo con áreas de la Cuenca del Golfo San Jorge, la región históricamente petrolera a diferencia de la Cuenca Neuquina que siempre tuvo liderazgo en el gas hasta la irrupción del shale oil. En el primer lugar está Cerro Dragón (la concesión Anticlinal Grande-Cerro Dragón), el gigante del petróleo convencional en Chubut con nada menos que 80 mil barriles por día en mayo.

En esta época de pandemia, Pan American Energy no redujo la producción aunque si tuvo que disminuir la actividad en la zona compartida por las provincias de Chubut y Santa Cruz. Recientemente reactivó equipos en acuerdo con los sindicatos. Entre todas las áreas que tiene bajo su administración PAE en el Golfo, la producción llega a 98 mil barriles diarios.

El motivo por el que en el Golfo la producción no se desplomó como en Neuquén es porque los yacimientos convencionales tienen tres elementos clave: son campos maduros que requieren inyección de agua y polímeros que hacen más compleja su parada al 100%, la capacidad de stock de petróleo Escalante todavía resiste y tanto ese crudo como el Cañadón Seco tienen historial de exportación por lo que pueden sacar por barco algo de producción.

En tanto, los datos de la provincia del Neuquén dan 130.985 barriles por día. Además, se estima que en junio esa producción pudo haberse elevado a casi 150 mil barriles por día. De hecho, en los últimos dos meses se realizaron exportaciones a Estados Unidos (ese país compró el 60% del crudo de Neuquén) y también a Holanda, Bélgica y Bahamas. Incluso una operadora como Pampa Energía concretó su primera exportación de petróleo extraído de Vaca Muerta.

Las últimas exportaciones están relacionadas a la baja del consumo y la imposibilidad de ubicar el crudo Medanito, o algunos de los petróleos de Vaca Muerta livianos, en las refinerías de la Argentina. Incluso, se han ofertado con descuentos de entre cinco y siete dólares con referencia al Brent del día de la operación. Un sacrificio para descomprimir los centros de almacenamiento.

La tercera área con más producción es de YPF y está en Chubut. Manantiales Behr alcanzó los 21.500 barriles por día en el mes de mayo, siguiendo los datos oficiales. Hay que destacar que en este yacimiento se aplicó uno de los proyectos de recuperación terciaria más importantes del país, con la utilización de polímeros y una fuerte inversión para «rejuvenecer» a este campo maduro chubutense.

Cañadón de la Escondida-Las Heras es la quinta área con más producción del país. Es uno de los proyectos que lidera YPF en la provincia de Santa Cruz y en mayo tuvo un promedio de producción de 12.250 barriles por día.

Si bien el shale oil tuvo un fuerte impacto por la caída de la demanda y la reducción de la actividad, incluido el recorte del 50% de la producción en Loma Campana, sus yacimientos siguen siendo claves para la reactivación. Como informó en exclusiva +e, en el territorio neuquino hay un total de 159 pozos perforados que no están conectados y que pueden contribuir al envión económico cuando la emergencia sanitaria pase. En esto también será importante el rol del convencional en el Golfo, donde se ha sostenido la producción.

Fuente: LMNeuquen.