Río Negro (EP) 28 de Ago. – Las pymes de la región han demostrado en los últimos años que pueden producir con calidad y responder con rapidez a la demanda de la industria hidrocarburífera. Muchas de ellas, incluso, exportan sus productos a varios países con singular éxito, logrando ser competitivas a pesar del siempre criticado “costo argentino”.

Texproil es una empresa de Cipolletti con 15 años de trayectoria que se especializa en la fabricación de packers. El packer o empacadura es una herramienta que se utiliza en la etapa de completación del pozo para proporcionar un sello entre la tubería y el revestimiento, a fin de evitar el movimiento vertical de fluidos.

“Nuestro fuerte siempre estuvo en todo el sur del país, Neuquén, Comodoro Rivadavia y Santa Cruz, pero con el tiempo la cartera de clientes fue aumentando”, explicó Francisco Saavedra, responsable de Planeamiento de la empresa. Precisó que exportan mucho a Colombia, donde tienen una sede, y a Brasil. “Ahora estamos dando nuestros primeros pasos en Estados Unidos e incluso llegamos en un momento a exportar a Medio Oriente, en Uzbekistán”, comentó.

Destacó que el departamento de Ingeniería “es muy sólido, con integrantes especializados y que vienen del rubro” al tiempo que consideró como los rasgos más importantes de la empresa son la innovación y la capacidad para atender la demanda de modo rápido y con todos los estándares de calidad. “Esto es lo que nos permite una ventaja comparativa en el mercado”, aseguró.

Si bien para Texproil el 80 por ciento de la demanda proviene de la actividad convencional, últimamente han tenido muchos pedidos de productos desde el sector no convencional. “Son herramientas diferentes porque están sometidas a otro esfuerzo, son más delicadas. Nos hemos adaptado bien a estos nuevos diseños y creemos que la demanda va a crecer”, estimó Saavedra.

A tal efecto desarrollaron una serie de productos denominados SG-Series, basados en la utilización de camisas deslizables con aperturas por “bolas solubles”, que permite operaciones de fracturas por etapas en una misma instalación, disminuyendo los tiempos de operación en forma considerable.

“Estamos en un rubro estrechamente vinculado a la producción, por lo que sentimos inmediatamente cuando hay bajas y subas en la actividad. Pero hemos pasado crisis fuertes como las de 2009 y 2012 sin tener que achicar personal y esto se debe a que tenemos flexibilidad para adaptarnos a los cambios, sin estructuras como las de las grandes empresas”, explicó Saavedra.

En cuanto al futuro de la actividad, dijo que “hay un horizonte prometedor para el mediano y largo plazo” y señaló que “hoy tenemos contratos a tres y cinco años que nos permiten proyectar; no se ha caído ninguno, al contrario, se van renovando y se han agregado productos a los pactados originalmente”.

En números

450 packers al mes se producen en la sede de la empresa que al año completa cerca de 6.000 productos.

15 años de experiencia posee la firma que cuenta con un total de 100 empleados.

Gentileza Diario Río Negro