Neuquén (EP), 7 de enero 2022. Oldelval comunicó a última hora que la implementación del nuevo banco de calidad, que estaba prevista para el 1 de enero, se aplazaba sin fecha cierta. Es una medida con incidencia clave en el negocio de las petroleras de la cuenca Neuquina, dado que el sistema actual premia a los crudos más livianos por sobre los pesados y con el nuevo banco sucederá exactamente lo contrario.

El valor comercial del petróleo que se extrae en la cuenca Neuquina está determinado por dos instancias principales: la primera, más evidente, es la negociación con el refinador que compra el producto que queda reflejada en el precio del cada barril vendido. La segunda, menos conocida por el gran público, está vinculada a cómo Oldelval —la empresa encargada del transporte por oleoductos del crudo hasta Buenos Aires— mide el petróleo que inyecta cada petrolera en el sistema.

Si todas las petroleras inyectaran en la red un crudo con idénticas características, la medición sería muy sencilla. Pero no es el caso. La calidad del petróleo extraído en Neuquén difiere por tipo de yacimiento explotado y formación de roca madre del petróleo. El principal indicador que rige en esa ponderación es el grado API, que mide cuán liviano o pesado es el crudo cargado en la red.

Como todo se mezcla en el sistema de oleoductos de Oldelval y lo que se termina comercializando las refinerías de Buenos Aires es un blend que en la jerga se conoce como Medanito, el desafío para las petroleras es cómo valorizar los distintos tipos de crudo que se inyectan en la red en el punto de origen.

El esquema que se utiliza desde hace años es un sistema de premios y descuentos en función de los grados API del petróleo que produce cada operadora. Así, por ejemplo, bajo el esquema actual, si una petrolera inyecta en el red de Oldelval 100 metros cúbicos (m3) de un crudo cercano a los 45 grados API es beneficiada por un premio en el volumen reconocido por el sistema, por lo que en lugar de vender 100 m3 que se inyectó en Oldelval está habilitada a retirar en el punto de venta hasta 110 metros cúbicos. Es decir, sólo por la forma en que se valoriza el petróleo antes de ingresar a Oldeval, esa compañía tuvo una ganancia del 10%.

Por el contrario, una petrolera que explota, por caso, un yacimiento convencional maduro en el norte de Neuquén, extrae 100 m3 de un crudo de 28° API y lo transporta hasta Buenos Aires a través del tendido de Oldelval, cuando lo vende a través de la red sufre un descuento por calidad y sólo tiene derecho a comercializar alrededor de 95 metros cúbicos. Esa empresa perdió un 5% sólo por la manera en que Oldelval pondera técnicamente el crudo transportado.

En consecuencia, el banco de calidad de Oldelval termina definiendo indirectamente el precio del petróleo que se extrae en Neuquén.

Cambios

“El sistema vigente, que está basado en un banco de calidad de crudos que se elaboró hace décadas, premia a los crudos más livianos, como el shale oil de Vaca Muerta, y aplica un descuento a los más pesados. El esquema reflejaba una realidad que ya no existe: fue diseñado cuando las refinerías tenían escasa capacidad de reforming y elegían petróleos más livianos porque obtenían una mayor cantidad de derivados medios como naftas, gasoil y jet fuel, que son los que más se pagan”, explicó el vicepresidente de una petrolera independiente que opera en Neuquén.

“Hoy, en cambio, el contexto es diferente a nivel mundial. Las refinerías cuentan con tecnología (coques, cracking catalíticos) para procesar crudos más pesados. Y además, la predominancia del petróleo no convencional, que suele ser muy liviano, modificó el mercado y llevó a que las refinerías paguen más caro crudos más pesados. Por eso, en la Argentina, el Escalante y Cañadón Seco que se producen en el Golfo San Jorge, que antes se pagaban con descuento, hoy son más caros que el Medanito. Lo mismo debería aplicar para el crudo que se explota en campos maduros de Neuquén, que debería ser más caro que el shale oil de Vaca Muerta, pero como el banco de calidad de Oldelval no se actualizó, termina valiendo menos”, cuestionó.

Postergación

Oldelval se había comprometido a aplicar un nuevo banco de calidad el 1° de enero de 2022. El nuevo esquema —que fue confeccionado en base a un estudio de cromatografía de los crudos que se inyectan desde la cuenca— ya está aprobado por las petroleras que operan en la cuenca Neuquina, con YPF, Tecpetrol, Pluspetrol y Chevron, entre otras, que a su vez son socias en el paquete accionario de Oldelval.

Sin embargo, a última hora del jueves 30 de diciembre, la empresa de midstream comunicó a los cargadores que la implementación del nuevo banco de calidad se postergaba sin fecha cierta.

Oldelval, que tiene pendiente la elección de un nuevo gerente general, argumentó que la dilación responde a que la demora de la Secretaría de Energía en aprobar el nuevo reglamento interno. “El nuevo banco de calidad no será instrumentado el 1 de enero de 2022, como habíamos previsto, ya que es necesario la aprobación de la revisión por parte de la SEN, la cual estaremos presentando la semana próxima”, señaló Oldelval a través de un mail enviado a unas 15 empresas productoras, al que accedió EconoJournal. Este medio ya había publicado en agosto pasado una nota que explicaba los pormenores del caso.

Malestar

La decisión de Oldelval generó un fuerte malestar entre petroleras, en particular de las operadoras independientes que explotan yacimientos convencionales en etapa de madurez, que son las más perjudicadas por la aplicación del esquema actual dado que sufren un descuento que en algunos casos llega al 12% en el volumen reconocido en el sistema Oldelval. En esa lista figuran firmas como Oilstone, Aconcagua, Petróleos Sudamericanos, Phoenix y President, entre otras. La aplicación del nuevo banco de calidad fue acordada en distintas reuniones internas que se realizaron durante diciembre. Por eso, las petroleras pusieron en marcha nuevas estrategias comerciales tanto en el mercado doméstico como en el internacional sobre la base de esa nueva regulación.

“Es una desprolijidad difícil de entender. Tuvimos ocho reuniones para definir este tema y estaba todo acordado. No es serio que un día antes nos comuniquen que se posterga la aplicación por decisión de la Secretaría de Energía. ¿No tendrían que haber hablado antes con el gobierno para ajustar los detalles? Nos terminan generando un perjuicio a las empresas más chicas”, se quejó un empresario del sector, que pidió la reserva de nombre. Desde Oldelval evitaron realizar comentarios ante la consulta de este medio.

Fuente: https://www.elestacionero.com/

Fotografia  Tiempo Argentino