Santa Cruz (EPatagonicas) 10 de Agosto. – El viernes pasado se cumplió el plazo legal para la presentación de listas con sus respectivos avales con vista a la elección de autoridades que tendrá el Sindicato de Petroleros jerárquicos de la Patagonia Austral, que se llevará a cabo el 1° de octubre. Hasta mediados de la semana pasada, los acontecimientos seguían el curso de la previsibilidad: José Lludgar, líder del gremio y uno de los sindicalistas más moderados del sector, ultimaba los detalles para encabezar la lista del oficialista.

Sin embargo, la mañana del jueves todo cambió. En una jugada osada, Rubén Collier, segundo de Lludgar y formado en el Partido Obrero (PO), se movió con agresividad y logró convencer a la comisión directiva del gremio de desplazar al actual secretario general del sindicato de la lista Celeste y Blanca. Por algunas horas (hasta la noche del jueves), Lludgar estaba decidido a bajarse de las elecciones tras quedar descolocado por la jugada. Pero tras la mediación de buena parte del arco político regional y de representantes de empresas petroleras, entre las que se disparó una alarma por la posibilidad de que un representante del sindicalismo de izquierda como Collier se imponga en los comicios del sindicato jerárquico más importante del país, Lludgar volvió sobre sus pasos y logró conseguir los avales para inscribir una lista propia (la Celeste y Blanca) acompañado por Gustavo Villegas como secretario adjunto.

Por su parte, Collier integra una lista junto con Gustavo Vargas, que buscará dar el batacazo. Además, se presentará una tercera lista, a priori casi sin oportunidades. “Finalmente, Lludgar logró recapturar el apoyo de la mayor parte de la comisión directiva del gremio. Pero Collier cuenta con el respaldo de buena parte de las bases. A priori, las chances parecen estar parejas”, explicó a El Inversor Online un ejecutivo petrolero que sigue de cerca la campaña por el control del sindicato, que cuenta con más de 6000 afiliados. “Si ganara Follier, que está alineado con el PO y la izquierda gremial, cambiaría todo el mapa sindical de la Patagonia. La viabilidad de la operación en la región se vería seriamente comprometida”, agregó. Concretamente, sería la primera vez que un representante de la izquierda más dura pase a controlar un gremio de peso en la industria petrolera. Habrá que esperar poco más de un mes y medio para conocer el desenlace.

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