Neuquén (EP) 28 Feb. -El municipio de Añelo y los gremios son los que quieren eliminar los complejos habitacionales dentro de los yacimientos. El pedido choca con el déficit habitacional y de servicios que tiene la localidad hoy.

La polémica de los campamentos de trailers dentro de los yacimientos es una vieja pelea que tiene a las petroleras, a los gremios y al municipio de Añelo como principales contrincantes.

En su momento, cuando el desarrollo de los no convencionales recién estaba consolidándose en Estados Unidos, aquí, el mensaje del municipio hacia las empresas era que “se instalen lo más lejos posible” de lo que hoy es la principal ciudad petrolera de la Cuenca Neuquina.

La idea era conservar las características del pueblo. Nunca imaginaron que poco tiempo después el desarrollo de los recursos no convencionales en Vaca Muerta iba a ser un tema caliente de la agenda nacional. La ciudad no estaba preparada para tal crecimiento exponencial de la demanda habitacional.

“Hoy Añelo sigue con falta de infraestructura, el trabajo cada vez está más complejo, y encima constantemente sufrimos migraciones que afectan seriamente al desarrollo de ciudad”, expresó el intendente de Añelo, Darío Díaz, en diálogo con “Río Negro Energía”.

A pesar de esta situación, el intendente remarcó que están preparando un pedido para presentarlo a la Legislatura Neuquina para prohibir los campamentos en yacimientos. “Consideramos que los campamentos en las afueras y en el interior de Añelo realmente no produce ningún progreso ni beneficio al desarrollo integral de una ciudad. Por eso vamos a hacer algunas presentaciones a la Legislatura, para que no proliferen los campamentos en Vaca Muerta”, remarcó Díaz.

La mayoría de los campamentos tienen Internet, televisión satelital y aire acondicionado en todas sus habitaciones.

De un lado de la pelea por los campamentos están los gremios y el municipio que se manifiestan en contra, y argumentan que no solo afecta al desarrollo económico de Añelo, sino también a las condiciones humanas de los operarios, que deberían dormir en sus casas con mayor frecuencia.

Del otro lado las petroleras arguyen principalmente que Añelo no cuenta con capacidad suficiente como para albergar a todos sus empleados y, por consiguiente, no ven como opción viable someter a gran parte de sus operarios a viajar casi cinco horas por día, que demanda la ida y vuelta desde los yacimientos hasta la capital neuquina. Por cuestiones de logística y seguridad prefieren que los operarios duerman en sus bloques.

“Los campamentos son un mal necesario”, le describieron a este medio desde una importante operadora de la formación.

En su mayoría las empresas entienden que albergar sus operarios en campamentos propios no significa ningún ingreso al municipio, pero también remarcan que conseguir reservas en los hoteles es casi imposible incluso cuando se hacen pedidos con 10 ó 15 días de anticipación.

La oferta inmobiliaria de la ciudad no solo es limitada, sino que maneja precios exorbitantes. La utopía del pequeño Dubái no trascendió y la razón principal es que los altos cargos de la industria prefieren la capital neuquina antes que Añelo.

El tiempo que demanda ir desde los yacimientos hasta la capital neuquina suele superar las dos horas y media de viaje.

La palabra del gremio

Desde el sindicato de Petroleros Privados de Neuquén, Río Negro y La Pampa, apuestan a que Añelo se consolide como una ciudad petrolera con miles de viviendas para alojar a la familia petrolera.

“Nosotros consideramos que esto no es una decisión de la Legislatura, es un tema sindical. Tampoco creemos que sea una cuestión de una ordenanza, es cuestión de arreglar lo que es mejor para la gente y el trabajador. Desde el gremio sostenemos la idea de eliminar los campamentos dentro del ejido urbano y afuera”, remarcó el secretario general del sindicato, Guillermo Pereyra en diálogo con este medio.

«No queremos más campamentos, no solo que no se instalen dentro del ejido municipal, no queremos ni adentro ni afuera», Guillermo Pereyra es el Secretario General del sindicato de Petroleros Privados.

A fines del año pasado el sindicato de Petroleros Privados pisó el acelerador con un proyecto para construir 1.800 viviendas, con una escuela primaria, una secundaria, espacios comerciales, un polideportivo y una clínica en la localidad de Añelo.

“Nosotros sabemos que en Añelo hay que construir viviendas. Además, no tenemos servicios, agua, luz, hasta el mismo gas que estamos parados sobre el gas y no tenemos. Creció tan rápido la población como consecuencia del éxito de Vaca Muerta, este es el precio que se paga”, indicó Pereyra.

En números

81 habitaciones ocupadas son las que contabiliza la empresa Total en su desarrollo de Aguada Pichana Este (APE).

1.100 es la cantidad de camas con las que cuenta el campamento de la empresa Techint, en su bloque estrella de Fortín de Piedra.

Los campamentos petroleros

Pequeñas ciudades de chapa en el desierto neuquino. Así se podrían describir los campamentos que administran las empresas petroleras tierra adentro. Allí viven sus operarios mientras cumplen su régimen laboral en el campo.

En la actualidad una gran parte de los operarios de Vaca Muerta que no duerme en la ciudad de Añelo y en su lugar lo hace en estos trailers ubicados dentro de los yacimientos.

Con calles internas y hasta con espacios verdes están conformados las pequeñas ciudades de las petroleras. Cuentan con todos los servicios básicos, y casi todos con aire acondicionado, televisión satelital y otras comodidades. Generalmente albergan entre 50 y 100 operarios.

Los campamentos en los yacimientos nos ocasionan un daño y un perjuicio muy grande al desarrollo integral de la ciudad.Darío Díaz es el intendente de Añelo.

En el caso de la compañía Total Argentina, en su desarrollo de Aguada Pichana Este (APE) hoy tienen 81 plazas ocupadas y es donde más empleados acumulan. Además de lo básico cuentan con salas recreativas y comedores.

El del grupo Techint, en su bloque de Fortín de Piedra, hoy tiene lugar para albergar a 1.100 operarios y están todos ocupados. Además de las comodidades en las habitaciones, cuentan con comedores, salas de recreación, profesores de gimnasia, nutricionistas, showroom y también una ambulancia propia. Una vez que la obra civil llegue a su fin, es probable que achiquen su campamento.

Gentileza Diario Río Negro