Rusia (EP) 02 de Mar. – Las tecnologías sirven para complementarse una a otra y llevar las mejoras en diferentes etapas de la cadena de valor, de elaborar el proyecto de un pozo hacia la distribución de los productos de refinación o la gestión de flujos de electricidad. En cada paso del proceso, los nuevos algoritmos y enfoques llevan un aumento de eficacia, ya sea de un 5% o un 25%, precisó.

El tema de la gestión de la distribución de la energía, de hecho, contiene el potencial para un gran avance. Según Pável Livinski, director de la compañía estatal Rosseti, responsable de todas las líneas de electricidad de Rusia, la introducción de un monitoreo constante y la automatización en las redes eléctricas a gran escala podría reducir las pérdidas de la electricidad en un tercio.

Para un país como Rusia, sería una cantidad enorme. Para lograrlo, se necesitan nuevos algoritmos de gestión y un amplio uso de sensores a lo largo de todas las etapas de la producción y distribución de energía.

Nueva industria

Y, en este caso, es de alta importancia la soberanía tecnológica durante el proceso.

Los propietarios de las altas tecnologías pueden usarlas como una herramienta de presión contra otros países, así que un proceso de ‘digitalización’ energética a gran escala debería emplear componentes y ‘software’ rusos.

“O nos quedamos en la ‘Industria 3.0’ anterior o bien aceptamos la posibilidad de que alguien pueda desconectarnos en cualquier momento”, advirtió el jefe de Gazpromeft.

Más allá de Rusia

Al mismo tiempo, la cuestión de la modernización digital del sector energético es especialmente relevante para los países en vías de desarrollo de Latinoamérica y otras regiones. Según el doctor Carlos Ernesto Chanduvi-Suarez, exjefe de la División de América Latina y el Caribe de la UNIDO, que pronto asumirá nuevas funciones en los programas de energía de la ONU, las competencias de Rusia en las disciplinas informáticas y su experiencia de manejar enormes redes eléctricas sería sumamente útil para el continente: “La mejor energía que se produce es la que no se gasta. En ese sentido, estamos trabajando (en la UNIDO) en cómo podemos crear una alianza estratégica entre Rusia, en un principio, otros socios de los BRICS y otros países para desarrollar tecnologías conjuntas”.

Gentileza REUTERS