Buenos Aires (EP), 17 de Noviembre 2020. Sebastián Regis, el flamante Gerente de Operaciones de Argentina de Shell, contó los planes de la firma. Durante el 2021 se realizarán más de 40 nuevos pozos.

De Sudáfrica a Neuquén. Ese fue el último recorrido que realizó el nuevo Gerente de Operaciones de Argentina de Shell, Sebastián Regis. En diálogo con Energía On, el ingeniero químico con 17 años de trayectoria dentro de la operadora angloholandesa no solo está a cargo del ambicioso plan para duplicar para el año que viene la producción que la firma tiene en Vaca Muerta, sino que por primera vez para la compañía lo hace desde el mismo lugar en donde están los trabajos.

P- Si bien es argentino, gran parte de su carrera la desarrolló en el exterior en el downstream ¿Cómo fue esa decisión de volver al país y además al segmento del upstream?

R- En Shell tengo 17 años de experiencia pero los últimos 12 fueron fuera del país, en Houston, New Orleans y en los últimos cuatro años en Sudáfrica, siempre en refinación.

El upstream es un negocio en el que siempre pensé en trabajar porque soy ingeniero químico y me recibí con una tesis en reservorio y por eso tras una charla con Sean Rooney (el presidente de Shell Argentina) decidí sumarme y en marzo llegué a Neuquén.

Las refinerías tienen procesos complejos donde se requiere mucha disciplina operativa, mucha excelencia en las operaciones, y eso es algo de la experiencia que traigo junto con el hecho de haber trabajado en diversos países en los que tuve mucha experiencia con comunidades diferentes que creo que es clave en Vaca Muerta.

Neuquén me gustó mucho y es parte de lo que queremos hacer con Shell que es tener un centro más desarrollado en Neuquén y por eso parte del movimiento fue abrir este puesto en Neuquén que tiene sentido porque nuestros activos principales están acá.

P- Al poco tiempo de llegar a Neuquén se declaró la cuarentena nacional. ¿Cómo fue y cómo sigue siendo operar en este contexto sanitario?

R- Este año fue difícil y complejo porque tuvimos que cambiar todas nuestras operaciones en los yacimientos, operar con menos gente, con protocolos especiales. Las actividades siguieron, la planta de Sierras Blancas no se paró, aunque sí paramos proyectos y drilling unos dos meses.

Hoy seguimos con protocolos, algunos pioneros en la industria como el test de olfato, y no tenemos pensado pararlos por ahora.

Shell se prepara para inaugurar su nueva planta de tratamiento en el primer trimestre del año que viene.

P- Pero a pesar de este contexto adverso lograron anotar algunos récords. ¿Cómo consiguieron esos hitos?

R- La verdad es que fue un muy buen año a pesar de todos los obstáculos que tuvimos, y se lo agradezco a todo el equipo.

En perforación estamos terminando pozos de 2500 metros de rama lateral en 13 días, con un promedio de 9 etapas de fractura por día e incluso un día alcanzamos las 13 etapas. Estos son récords muy buenos para Argentina gracias a la tecnología que traemos de Estados Unidos, de Permian en donde está nuestro principal desarrollo shale, y es una ventaja competitiva que viene para quedarse.

Otro récord que tuvimos fue de producción en Sierra Blancas donde estamos muy cerca de los 12.000 barriles día de capacidad en la planta.

Además del covid, bajó mucho la demanda de petróleo a nivel mundial y del país y durante esa etapa fue un hito muy grande la exportación de un buque con 470.000 barriles junto con Equinor, desde Bandurria Sur, un bloque que opera YPF.

Este fue otro de los grandes hitos que hizo que no tuviéramos que cerrar producción.

P-¿Cómo es el plan de trabajo de Shell para el 2021?

R- El año que viene va a ser un año clave para Shell. En el primer trimestre tenemos pensado inaugurar nuestra planta de tratamiento (CPF) para llevar de 12000 a 42000 barriles día la capacidad. Esta planta estimamos que recién vamos a llenar su capacidad entre 2022 y 2023.

Además vamos a duplicar la producción de acá a fines de 2021, con más de 40 pozos que vamos a perforar y poner en producción.

P- ¿Dónde se van a centrar esos nuevos pozos?

R- La planta está en Sierras Blancas, así que vamos a desarrollar más que nada Sierras Blancas, Cruz de Lorena y Coirón Amargo Sur Oeste (CASO), con foco en Sierras Blancas. Tenemos otros bloques como Bajada de Añelo pero el foco va a estar en los primeros. Esperamos poder alcanzar una producción de más de 20.000 barriles por día para el año que viene, duplicando la producción actual.

La compañía cuenta con tres bloques en desarrollo masivo en Vaca Muerta.

P-¿Apuntan a colocar esa mayor producción en el mercado local o a seguir exportando?

R- Queremos vender en el mercado local lo más que se pueda pero estamos abiertos a exportaciones. El potencial de Vaca Muerta que vemos es exportando, es ser exportador, pero antes hay que abastecer el mercado local.

P- ¿Qué se necesita para alcanzar ese potencial?

R- Que estén las condiciones dadas para que Vaca Muerta pueda exportar depende de muchos factores, especialmente importantes son los programas y leyes sustentables y que haya previsibilidad en las medidas, para que puedan dar esa seguridad a las empresas para invertir.

Hay que mejorar el acceso a las divisas y financiamiento para las empresas locales, más infraestructura y un marco fiscal claro que se mantenga a largo plazo. Y eso depende de todos los actores de Vaca Muerta, de las operadoras al asegurar inversiones y ser más eficientes, del Estado con estos términos y condiciones que sean competitivos y aseguren inversiones e incluyan el acceso a divisas, también que los precios sean competitivos y los gremios que tienen que trabajar junto a la industria para asegurar prácticas que sean seguras para los trabajadores.

Si se dan, es la oportunidad de que Vaca Muerta aproveche todo el potencial para exportar y no solo se quede con el mercado local.

Fuente: Diario Río Negro.