Santa Cruz (EP) 2 de Mayo. – El presidente del Instituto de Energía Santa Cruz (IESC), Jaime Alvarez, detalló en una entrevista con un matutino porteño que “hasta el año 2015 en Santa Cruz había de 12 a 14 equipos perforadores trabajando, ahora va a quedar uno solo”.

De esta manera el funcionario mostró su preocupación sobre la decisión que tomó YPF al notificar mediante una Carta Documento a SP Argentina que ponga en baja 7 equipos de perforación y workover, seis de los cuales se encuentran en esta provincia.

“Este es el resultado de la política nacional para el sector. Fue disminuyendo el precio sostén y colocó a la provincia en el estado actual, en el que prácticamente no hay ningún campo petrolero trabajando y amenaza con dejar sin trabajo a unos 800 operarios, sin posibilidad de reinsertarse en la economía local”, destacó Alvarez.

El precio internacional del crudo, tras alcanzar un pico de 145 dólares en julio de 2008, se corrigió a la baja y se estabilizó en torno a los 100 dólares el barril entre 2011 y 2014. Pero a partir de mediados de ese año entró en un tobogán descontrolado que redujo en casi un 60 por ciento su precio en menos de seis meses (alrededor de 44 dólares en enero de 2015). Su repunte no lo llevó mucho más allá de los 50 dólares actuales.

Para contrarrestar esta política errática, el Gobierno Nacional le había impuesto en 2013/14 un precio sostén al crudo producido internamente (se lo pasó a denominar “barril criollo”), que le garantizaba al operador un precio en torno a los 65 dólares por barril extraído, alentando así la continuidad de la producción. Esta política se mantuvo hasta diciembre de 2015, manteniendo el precio del barril criollo entre 60 y 70 dólares (de acuerdo a la cuenca y los costos atribuidos a cada una).

Pero, desde el inicio de su gestión, el nuevo ministro de Energía, Juan José Aranguren, dejó el precio local al valor internacional y dejar de lado todo precio subsidiado o sostén.

“El barril criollo ya quedó prácticamente al precio internacional, en una franja de 50 a 55 dólares según la cuenca, y con una evolución dependiente del precio internacional”, explicó Álvarez.

POLÍTICA NACIONAL

“Esta es la política definida a nivel nacional, que privilegia las inversiones en Vaca Muerta (Neuquén) y deja a la deriva los yacimientos tradicionales, que van disminuyendo la producción. Ya comenzaron a declinar, la mira de los operadores va a estar enfocada en Vaca Muerta, donde logran un precio diferencial otorgado a Neuquén, y a provincias como Santa Cruz sólo la considerarían si se firma un acuerdo de flexibilización laboral como el que acordó (Guillermo) Pereyra (sindicato petrolero neuquino) con el gobernador (Omar Gutiérrez) y las petroleras”, apuntó.

“Sin cobro de regalías, la paralización de la actividad provocaría en lo inmediato la pérdida de 800 empleos (entre directos y otros de servicios), que no tendrían donde insertarse en la provincia”, señaló el experto del IESC.

De la paralización paulatina de los 12 a 14 equipos de perforación que operaban en la provincia hasta 2015, sólo volvería a ponerse en marcha uno, según las proyecciones del ingeniero Jaime Alvarez y conforme a las condiciones actuales.

“Declina la producción de petróleo y la poca actividad que queda se va volcando al gas, que es más rentable. Si no hay perforaciones, los que siguen trabajando son los pozos maduros y con una extracción declinante. Esto explica la actual caída de la producción de petróleo, por lo cual aumenta la importación de crudo para las refinerías. Pero es probable que la caída también pase a los combustibles, por baja en la carga de petróleo para procesar, y haya necesidad de importar para abastecer el mercado interno”, advirtió.

Fuente La Opinión Austral  – Pagina 12