Estados Unidos (EPatagonicas) 15 de Agosto. – John Kilduff, cofundador de Again Capital (firma de inversión especializada en materias primas), cree que las devaluaciones yuan chino y la desaceleración económica del gigante asiático pueden enviar al petróleo a los US$30 antes de lo previsto.

El West Texas (petróleo de referencia en EEUU) podría caer a los US$30 o US$40 por barril antes de los esperado, si China prosigue con la devaluación del yen”, ha explicado Kilduff en declaraciones a la CNBC. La sobreoferta sigue siendo un hecho en los mercados internacionales, mientras que la demanda no está clara si China sigue viendo como su economía reduce el ritmo de crecimiento.

Antes de que China comenzase la devaluación del yuan, Kilduff había pronosticado que el petróleo alcanzaría los US$30 en el mes de octubre, para estabilizarse en torno a los US$50 a mediados de 2016. Sin embargo, la inesperada intervención del Banco Popular de China en la cotización del yuan pueden precipitar los acontecimientos.

China es el segundo consumidor a nivel mundial de petróleo, con una media de unos 11 millones de barriles al día, sólo por detrás de EEUU (18 millones de barriles al día). La devaluación del yuan encarece el petróleo a los chinos, puesto que el ‘oro negro’ está denominado en dólares. Ahora, las petroleras y refinerías chinas necesitan más yuanes para comprar la misma cantidad de petróleo que hace tres días.

El petróleo sufrió ayer una caída importante tras conocerse la primera devaluación del yuan. Hoy, la cotización de los futuros parecen mantenerse planos ante el informe publicado por la Agencia Internacional de la Energía, que ha informado de que la demanda de crudo será más fuerte de lo previsto gracias a los precios bajos del ‘oro negro’. Sin embargo, estas previsiones estaban hechas posiblemente antes de que China comenzase a implementar estas devaluaciones del yuan, que además podrían continuar.

Kilduff cree que aunque el petróleo toque los US$30, el precio se estabilizará en 2016 a medida que la oferta vaya disminuyendo. Los bajos precios del crudo y su estrecho margen de beneficio irá obligando a varios jugadores a retirarse del mercado, con lo que “la oferta podría caer en unos 500.000 barriles al día en próximo año”.