Santa Cruz (EPatagonicas) 23 de Noviembre. – Con el aval del Gobierno todas las petroleras ajustaron el precio de las naftas y el gasoil en el mismo porcentaje. Es para compensar los tres meses sin aumentos pactados entre todos los agentes del mercado.

Si bien el aumento es una mala noticia para los automovilistas, es una buena señal para las compañías petroleras

Tal como se especulaba, luego de las elecciones, volvió a subir el precio de los combustibles. Esta vez el ajuste fue de un 4.5 por ciento para todos los productos y en todo el país.

La decisión fue consensuada entre el Gobierno y todas las petroleras que participan del mercado de manera de compensar la escalada inflacionaria tras tres meses sin aumentos.

Este incremento, el más fuerte desde noviembre de 2013, es el octavo en lo que va del año. Después de una rebaja del 5 por ciento en enero, los combustibles subieron todos los meses, a un ritmo de un 1 mensual. De este modo acumulan casi un 15 por ciento en 2015.

Con esta nueva escalada, la nafta súper alcanza los 13 pesos en Ciudad de Buenos Aires y más de 14 en el interior. En el caso de la Premium, las pizarras treparán a 14.65 en CABA y por arriba de 15 fuera de los límites de la General Paz.

La medida, si bien es una mala noticia para los automovilistas, es una buena señal para las compañías petroleras que engordan sus utilidades, tal como lo describen en sus balances. En especial para YPF, que utiliza el aporte de los consumidores para reforzar la exploración de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta.

La suba se da en un contexto de disminución en la cotización del petróleo, que el pasado viernes cayó a 40 dólares el barril, marcando una diferencia con los más de 100 a los que se valuaba el año pasado. En Argentina la situación se da a la inversa: para garantizar la continuidad de la actividad hidrocarburífera, se fijó un precio interno de 77 dólares el barril de crudo tipo Medanito (el que se utiliza para la producción de naftas) y 63 para el Escalante.