Chubut (EPatagonicas) 21 de Agosto. – Con más de dos décadas de trayectoria, la compañía desempeña un rol fundamental en el desarrollo de la cuenca del Golfo San Jorge, con nuevas inversiones destinadas a optimizar la protección de sus proyectos. Sus terminales reciben casi la mitad del crudo que se produce en el país.

Desde el inicio de sus actividades en 1994, Terminales Marítimas Patagónicas (Termap) realizó más de 5.300 operaciones de embarque, lo que representa 311 millones de metros cúbicos (m³) de petróleo embarcado. Este desarrollo, que en la actualidad constituye el transporte del 49% de la producción nacional de petróleo, no detuvo el crecimiento de la empresa.

En esa línea, hace tres años la compañía inició un proceso de renovación de la flota de lanchas, remolcadores y equipamiento especial destinado a prestar el servicio de amarre y mantenimiento marítimo. La renovación permitió incorporar nuevas embarcaciones, construidas entre 2012 y 2013, con mayor capacidad de maniobra y remolque, sobre las cuales se encuentran los equipos de mantenimiento, incluidos los de buceo, y los sistemas de respuesta para el control de emergencias.

Sus instalaciones marítimas de Caleta Córdova y Olivia son parte de ese proceso. “Ambas se encuentran clasificadas por el American Bureau of Shipping (ABS) y habilitadas por la Prefectura Naval Argentina para dar amarre seguro a buques de hasta 160.000 toneladas de porte bruto. Son del tipo SPM (Single Point Mooring), término utilizado para definir a una generación de instalaciones marinas que proveen un medio seguro, económico y flexible para amarrar a un buque tanque únicamente por su proa y simultáneamente transferir hidrocarburos a través de un sistema de tuberías y mangueras”, explica José Luis Marzocca, superintendente marítimo de la empresa.

Las construcciones se destacan por poseer una boya cilíndrica de acero firmemente vinculada al fondo del mar por un sistema de seis líneas de cadenas con sus respectivas anclas, razón por la cual también se denominan “CALM” (Catenary Anchor Leg Mooring) o fondeo por catenaria de cadenas.

Sobre el casco de la boya se encuentra una plataforma cuyos rodamientos le permiten girar, a los esfuerzos transmitidos por el buque tanque que se encuentra expuesto a la acción combinada del viento, olas y corrientes marinas. “La plataforma contiene un sistema de tuberías que están conectadas a las mangueras submarinas, a través de las cuales se vincula la boya al oleoducto proveniente de la terminal, y a las mangueras flotantes que permiten la transferencia del hidrocarburo hacia el buque tanque”, remarca Marzocca.

Según su decir, el sistema se complementa con todos los equipos de señalización y sistemas de seguridad, entre los cuales se destacan un sistema de prevención de golpes de ariete, un0 de telemetría (permite controlar todas las variables operativas de la terminal marítima y efectuar la detención automática de las operaciones) y equipos para el control de derrames.

Dicho sistema de prevención cuenta con ocho salvaguardas para que las presiones se incrementen por sobre los límites establecidos. El de mayor relevancia es la detención automática del bombeo y el cierre de válvulas mediante una señal enviada por el sistema de telemetría de la boya, denominado ESD (Emergency Shut Down). A entender de Marzocca, mediante este equipo los sensores de presión instalados en la tubería de la boya permiten a la computadora evaluar el gradiente de presión, la presión de transferencia y detener automáticamente las operaciones con anticipación a que se produzca el golpe de ariete.

El equipo presenta en pantallas el estado de las variables operativas, transmitiendo la información a unidades que se encuentran en la planta y en el buque remolcador que apoya al buque tanque mientras permanece amarrado a la monoboya. “La información registrada por los distintos sensores instalados sobre la boya y el buque tanque es procesada por el sistema y presentada en una pantalla desde donde se puede realizar el control de la operación y programar los niveles de alarma adecuados”, agrega el directivo.

Control off shore

Las embarcaciones que prestan el servicio de amarre y mantenimiento, y operan en exclusividad para Termap, cuentan con modernos dispositivos para atender las emergencias que pudieran presentarse en las operaciones marítimas.

Es que, de forma adicional a las importantes inversiones efectuadas en los sistemas anteriormente señalados, la firma incorporó equipamiento específico para el control de los posibles derrames que pudieran originarse en sus instalaciones o en los buques tanque que operan en ellas, tales como modernos dispositivos de detección y seguimiento, barreras de contención de derrames, cordones absorbentes, tanques para la recuperación y almacenamiento temporal y equipos especiales para la aplicación de dispersantes químicos. “Recientemente realizamos un acuerdo con una empresa local para la respuesta y asistencia en derrames que puedan afectar las costas en las proximidades de las terminales”, enfatiza Marzocca.

Para el caso de incidentes mayores en los que se requiera equipamiento adicional, la compañía es integrante del Convenio de Cooperación Interempresario (CCI), en el cual los miembros, entre ellos compañías como YPF, Axion y Shell, se brindan asistencia mutua.

Por otra parte, ante el caso de que se requiera dar respuesta a un incidente significativo, hace dos años también es miembro de Oil Spill Response Service (OSRL), una cooperativa a nivel mundial de provisión de equipos para el control de derrames, que cuenta con aviones propios con los cuales moviliza desde el exterior equipos y especialistas para asistir a sus miembros. “Con la incorporación de las nuevas embarcaciones, se cuenta por primera vez en la zona con equipamiento apto para dar respuesta a incendios externos, especialmente a incendios en buques tanques”, revela el ejecutivo.

En cuanto a equipos especiales para el mantenimiento de emprendimientos off shore, la empresa brinda remolcadores con una grúa marina de 50 toneladas de capacidad de izado, guinche y caja de estiba para el manejo de cadenas de la monoboya y todo el equipamiento necesario para realizar las actividades de buceo hasta 60 metros de profundidad.

Como si fuera poco, dispone de un cuarto de control para atender simultáneamente a dos buzos, una cámara hiperbárica para descompresión, diversos cascos, máscaras y trajes secos de buceo con sistemas de comunicación y video para la supervisión de la tarea desde la superficie. “Uno de los remolcadores se encuentra especialmente equipado como plataforma de mantenimiento y servicios”, añade.

Inversiones en el mar

Además de la permanente compra de equipamiento destinado al mantenimiento de sus terminales marítimas, Termap prevé la renovación de un segundo remolcador para mediados del año próximo. El nuevo buque se encuentra en construcción en la República Popular de China y será el más moderno de la Argentina, según comentan en la empresa, ya que contará con la más alta clasificación para los servicios de remolque marítimo, asistencia y provisión a plataformas off shore, manejo de anclas y respuesta a derrames e incendios.

Para percibir la magnitud de dicha gestión, la valuación de los nuevos activos empleados en las operaciones marítimas de Termap supera los u$s 40 millones. “Con la incorporación de esta unidad, culmina una importante etapa de renovación de las embarcaciones y equipos empleados en las operaciones de amarre, mantenimiento y respuesta a emergencias iniciada hace tres años”, concluye Marzocca.

Fuente Revista Petroquimica