Neuquén (EP) 05 de Nov. – La cifra se suma al adelanto de paritaria del 9% que fue acordado con anterioridad. La nueva mejora salarial responde a una parte de la pérdida del poder adquisitivo por el efecto de la inflación.

El lunes 4 de noviembre se reunieron nuevamente los integrantes de las compañías de hidrocarburos y sindicatos petroleros y luego de una dura negociación, acordaron una suba salarial del 4,2%.

La cifra se suma al adelanto de paritaria del 9% que fue acordado con anterioridad. La nueva mejora salarial responde a una parte de la pérdida del poder adquisitivo por el efecto de la inflación.

Los empresarios se negaron en un principio a reconocer el efecto de la inflación. Eso provocó que la negociación se extendiera mucho más allá del plazo fijado en el acta paritaria original del 2019 para la primera revisión por inflación. En ese documento se estableció, además, una segunda revisión por inflación para febrero del 2020.

Cabe señalar que los gremios pedían un 13% de recomposición salarial, número resistido por las operadoras. Igualmente, según publicó LM Neuquén, las partes volverán a reunirse con una fecha tentativa prevista para después de la asunción del nuevo presidente electo, Alberto Fernández.

En el reclamo gremial con las patronales hidrocarburíferas tuvo un rol importante el Sindicato de Petroleros de Neuquén, Río Negro y La Pampa, que encabeza Guillermo Pereyra, puesto que es el más numeroso y tiene bajo su dominio a los trabajadores de Vaca Muerta. El sector empresarial puso reparos a la mejora salarial por inflación con un argumento principal: que la industria entró en una crisis sin horizonte por el congelamiento del precio del barril de crudo, que impuso Macri dentro del paquete de medidas para mejorar sus posibilidades electorales.

Otra cuestión esgrimida por los negociadores patronales fue que las empresas más pequeñas corrían riesgos de subsistencia si debían afrontar más costos laborales.