Neuquén (EP) 13 de Ago. – El monto surge de una estimación. De acuerdo a estudios geológicos, se evalúa que la formación puede entregar 238 millones de m3 de petróleo.

El avance de Mendoza sobre la formación Vaca Muerta es muy lento en comparación a lo hecho por Neuquén, a tal punto que no se conoce con exactitud cuánto crudo y gas no convencional hay en la provincia.

Sin embargo, Santiago Fernández Herrero, director de Hidrocarburos de la Provincia, indico que de acuerdo a información obtenida de los trabajos técnicos publicados en los congresos geológicos, “se puede estimar que en las cocinas activas actuales (sinclinales de Huantraico, Lululén, de la Ventana, Cuchilla de la Tristeza) existen recursos por un total de 8.000 millones de m3 de petróleo POIS (Petróleo Original In Situ), de los cuales, a través de la explotación, podrían recuperarse 238 millones de m3, equivalente a un 3% del POIS”.

De acuerdo al cálculo realizado por la división de la Subsecretaria de Energía y Minería, las inversiones necesarias para producir ese volumen  de crudo ascienden a más de U$S 20.000 millones, basándose en los costos de desarrollo actuales informados por YPF en Neuquén (U$S 12 por barril producido).

El director de Hidrocarburos explicó que “la estimación se ha realizado con programas de cálculo que permiten conocer el volumen de los hidrocarburos generados y expulsados” y aclaró que “la sumatoria de superficie de estas cocinas alcanza los 2.183 km2, por lo que aún hay recursos en la provincia sin estimar”.

El negocio atrasado

El Ministerio de Producción de la Nación constituirá mañana en Neuquén la mesa sectorial del petróleo con el objetivo central de mejorar la productividad de Vaca Muerta.

Dicha acción podría tener un impacto positivo en la actividad hidrocarburífera de Mendoza, pero la provincia está muy atrasada en el plan de explotación de la formación geológica.

Vaca Muerta es una formación geológica que tiene una extensión total de 30.000 km2. Su mayor espesor alcanza, en el centro de la cuenca, los 1.300 metros con porcentajes de hidrocarburos que van del 2% al 8%, llegando a picos de hasta 12%.

Si bien las estimaciones del Gobierno sobre las reservas de crudo de la “Vaca Muerta mendocina” son alentadoras, aún no se han concluido tareas exploratorias que lo comprueben. Emilio Guiñazú, subsecretario de Energía y Minería de Mendoza, explicó que hay un solo proyecto piloto en ejecución que está siendo desarrollado por El Trébol en Puesto Rojas e implica una inversión de U$S 70 millones.

“Se trata de 15 pozos convencionales que se adaptaron para explorar en Vaca Muerta mediante la técnica de fractura hidráulica. Ya se concluyó el trabajo en los primeros cinco pozos y se está avanzando en el segundo grupo de cinco. El trabajo en su totalidad podría demorar al menos un año más”, comentó.

“Se va a terminar el piloto con la ejecución de un pozo horizontal sobre el punto de mayor productividad encontrado, con el objetivo de determinar la comercialidad del proyecto. Si se obtienen los resultados deseados, podrían llegar una inversión de U$S 2.000 millones sólo en esa zona”, aseguró el funcionario.

La experiencia de YPF

Los trabajos sobre la formación Vaca Muerta están recién comenzando en Mendoza, pero están mucho más avanzados en Neuquén. Lo hecho por la empresa YPF da cuenta de ello y muestra una vez más el potencial de la roca generadora.

Según información difundida por la empresa petrolera, entre el segundo trimestre de  2017 e igual periodo de 2018 creció 53% la producción de shale oil y shale gas en los pozos que la compañía tiene en Vaca Muerta, pasando de 36.600 a 55.900 barriles equivalentes diarios.

Al mismo tiempo, como consecuencia directa del crecimiento en el volumen de extracción, los costos se han ido reduciendo para la empresa estatal. En 2015 la petrolera enfrentaba un costo de U$S 30 por barril producido y hoy tiene un costo de U$S 12 por barril.

Se han invertido  alrededor de U$S 200 millones en Malargüe, en particular en Puesto Rojas.

Inversiones potenciales

De acuerdo al análisis del subsecretario de Energía y Minería de Mendoza, Emilio Guiñazú, un resultado favorable de la prueba piloto de El Trébol atraería muchas inversiones sobre la parte de Vaca Muerta que se encuentra en Mendoza, más aun teniendo en cuenta la suba del precio internacional del barril de crudo, el cual sirve como referencia para las operaciones locales.

Hace exactamente un año el valor del barril de crudo Brent era de U$S 52, pero hoy el precio ronda los U$S 72 y su extracción es mucho más viable desde el punto de vista económico.

“Para obtener el crudo no convencional se necesita recurrir a la técnica de fractura hidráulica, lo que implica un costo más elevado que los métodos de extracción utilizados en pozos convencionales. Por eso es indispensable que los factores económicos sean favorables para la actividad”, señaló Emilio Guiñazú.

Claro está que, más allá del acomodamiento de algunas variables y los avances positivos en la primera prueba de exploración, hoy todas las grandes inversiones se están realizando en Neuquén.

En la provincia vecina del sur se han entregado 30 concesiones y el Gobierno Nacional tiene el objetivo de llegar a los 100 permisos (entre exploración y explotación) para el 2023. Además, las empresas que se encuentran trabajando sobre Vaca Muerta en Neuquén planean invertir U$S 18.000 millones entre 2018 y 2019, a lo que se suman U$S 7.000 millones de inversión anual ejecutada entre 2012 y 2017.

En Mendoza, la única inversión tangible sobre Vaca Muerta es la prueba piloto de 15 pozos en Puesto Rojas, pero si la explotación estuviera más desarrollada, se podría hablar de montos similares a los que se están concretando en Neuquén. Prueba de esto es el cálculo de la Dirección de Hidrocarburos de la Provincia acerca de las inversiones necesarias para producir los 238 millones de m3 de crudo que aportaría Vaca Muerta en Mendoza (U$S 20.000 millones).