Neuquén (EPatagonicas) 10 de Junio. – Según la CEPAL, el shale es el principal atractivo del país. En 2014 el índice cayó por el pago a Repsol, pero varias petroleras apuestan al no convencional.

Durante 2014 la inversión extranjera directa (IED) en la Argentina tuvo una baja del 41%, al alcanzar 6612 millones de dólares, el nivel más bajo recibido desde 2009. La razón principal fue la nacionalización de YPF, que se produjo en 2012, pero que se resolvió el año pasado. El Gobierno pagó 5000 millones de dólares a Repsol como compensación por la expropiación del 51% del paquete accionario. Luego, la empresa española vendió el 12% que aún poseía. Como la mayoría de las acciones volvieron a manos argentinas, en la práctica esto supuso una entrada negativa en la balanza de pagos. De acuerdo con el reciente informe sobre IED de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), “al margen de esta operación, la inversión extranjera directa en el país se habría mantenido en un nivel similar al de años anteriores”.

La mayoría de las entradas correspondieron a utilidades reinvertidas, que llegaron a 7365 millones de dólares. A la nacionalización del paquete accionario que tenía Repsol se le debe sumar la compra por parte de YPF de los activos de la norteamericana Apache, por 852 millones de dólares.

La CEPAL destacó que la composición sectorial de la IED en la Argentina se distribuye de forma homogénea entre los recursos naturales, las manufacturas y los servicios, y puso énfasis en el desarrollo de Vaca Muerta. El shale neuquino ya concentra buena parte de las inversiones extranjeras que llegaron al país el año pasado y se estima que requerirá desembolsos por 15.000 millones de dólares al año.

El estudio de la CEPAL destacó los cambios normativos en el sector de los hidrocarburos que, a fines del año pasado, quedaron plasmados en la reforma de la Ley de Hidrocarburos, y que buscan atraer dólares. Menciona las “ventajas especiales para las empresas petroleras que estuvieran dispuestas a invertir más de 1000 millones de dólares. A raíz de ello, la estadounidense Chevron firmó un acuerdo con YPF para invertir 1600 millones de dólares con el fin de explorar la formación de Vaca Muerta”.

También mencionó el interés de la compañía rusa Gazprom de realizar inversiones por mil millones de dólares y los 550 millones que destinará la malaya Petronas, que ya empezó a perforar el primer pozo del piloto exploratorio en sociedad con YPF (operadora) en La Amarga Chica.

Además, indicó que “la anglo-neerlandesa Royal Dutch Shell y la francesa Total anunciaron una inversión de 550 millones de dólares junto con la compañía local Gas y Petróleo del Neuquén en otro yacimiento”. Un relevamiento de la consultora Tendencias Económicas constató que las principales radicaciones de empresas extranjeras e inversiones anunciadas en el país durante el primer cuatrimestre de este año, totalizaron más de 31.300 millones de dólares.

El grueso de ese monto corresponde al sector Energía y Combustibles (casi 24 mil millones de dólares), entre los que se destacan el acuerdo con China para la construcción de dos centrales nucleares. También se mencionan los 6 mil millones que invertirán grupos chinos con Electroingeniería para construir dos represas de Santa Cruz, y Chihuido I en Neuquén, por 1840 millones de dólares, obra financiada por la Federación Rusa y que se pondría en marcha en septiembre.

En el caso de Vaca Muerta, la llegada de inversiones será positiva en la medida que haya transferencia tecnológica (know-how) y permitan sustituir las costosas importaciones de hidrocarburos –fundamentalmente gas– que afronta hoy el país y produzcan saldos exportables e industrialización en origen.

Según un informe de la consultora Accenture, si el desarrollo de Vaca Muerta es exitoso, las exportaciones de petróleo y gas podrían alcanzar los u$s 660.000 millones durante los próximos 20 años. Hacia el 2028, Argentina podría producir 1,8 millones de bpd, desde los 550.000 actuales, mientras que la producción de gas se triplicaría para alcanzar los 317 millones de metros cúbicos diarios.

El año pasado la formación shale neuquina concentró el 70% de los desembolsos de las compañías petroleras en la provincia, es decir unos 3600 millones de dólares. En 2005, cuando aún no se hablaba de los yacimientos no convencionales en la provincia, las inversiones petroleras fueron de apenas 791 millones de dólares. Mientras que en 2014, incluyendo los yacimientos tradicionales, se superaron los 5000 millones de dólares.

Sin embargo, todas esas proyecciones hoy se mantienen en vilo a la luz de la crisis en la industria petrolera por el derrumbe de los precios internacionales del crudo, que hoy están muy por debajo de los niveles de rentabilidad del shale.