Neuquén (EP) 20 de Julio. – La estatal cerró un nuevo acuerdo con PAE, Total y Wintershall para desarrollar hasta 72 nuevos pozos en 5 años. Cedió el control operativo en las subdivisiones del área Aguada Pichana y venderá parte de sus participaciones en la misma zona. Esta transferencia le reportará algo más de u$s52 millones

Soplan vientos de cambio sobre el principal reservorio de hidrocarburos no convencionales de la Argentina.

Ocurre que YPF, a cargo de las decisiones de explotación sobre Vaca Muerta, cerró un acuerdo con Pan American Energy (PAE), Total y Wintershall que, aunque amplía los criterios de inversión, acota la presencia de la estatal en esa provincia.

En concreto, las compañías en cuestión se comprometieron a efectuar desembolsos por u$s1.150 millones en el lapso de 5 años para desarrollar 72 pozos en una serie de áreas cuyo control cambia a partir del nuevo pacto.

El convenio en cuestión amplía en algo más de u$s600 millones un compromiso de inversión ya acordado en marzo de este año.

Lo firmado ahora divide una zona de extracción conocida como Aguada Pichana en dos superficies bajo control de las privadas, además de concesionar un tercer espacio cuya explotación correrá por cuenta de la empresa de la familia Bulgheroni.

En un comunicado remitido el martes a la Bolsa, la estatal indicó que se acordó:

– La división del área Aguada Pichana en las áreas «Aguada Pichana Este» (APE) y «Aguada Pichana Oeste» (APO), con superficies de 761 y 605 kilómetros cuadrados, respectivamente. Y «el otorgamiento de dos concesiones de explotación no convencional de hidrocarburos, comprometiéndose las partes a realizar un programa piloto de 20 pozos por una suma aproximada de u$s300 millones en APE y 11 pozos por una suma aproximada de u$s150 millones en APO».

– «El otorgamiento de una concesión de explotación no convencional de hidrocarburos en el área Aguada de Castro (ACA), que posee una superficie de 163 kilómetros cuadrados, comprometiéndose las partes a realizar un programa piloto de 3 pozos por una suma aproximada de u$s50 millones».

Más allá del tenor de estos números, que se expresan a pocos días de que la estatal informara su decisión de postergar el pago de dividendos, lo particular está en el detalle de lo remitido a la Bolsa.

En el texto en cuestión, YPF reconoce que los acuerdos «prevén la modificación de las participaciones actuales» de la petrolera en ese distrito de la Argentina lo cual, a partir de misma explicación de la firma, debe traducirse como un achique de presencia en Vaca Muerta.

Así, en el comunicado expone:

– «En el área APE la participación de YPF será de 22,50%, lo que implica respecto de la participación actual la venta de un 4,77% de participación».

– «En el área ACA la participación de YPF será de 30%, lo que implica respecto de la participación actual la venta de un 20% de participación en ACA».

La firma aclara que sólo aumentará su presencia en APO, aunque esa intervención puede tomarse casi como simbólica: en el área que acaba de surgir por la subdivisión antes mencionada, comprará una porción adicional de apenas 2,73%.

El dominio operativo de las nuevas zonas tampoco correrá por cuenta de YPF. La francesa Total, por ejemplo, tendrá a su cargo la operación de APE, mientras que los trabajos en APO y ACA correrán por cuenta de PAE.

«La firma de los acuerdos implica un intercambio de participaciones en las áreas que reportará para YPF un beneficio neto de u$s52,3 millones a ser recibidos a través de aportes de inversión», señala el comunicado.

Desde la petrolera estatal explicaron que el nuevo acuerdo «contempla el desembolso de u$s1.150 millones entre junio de 2017 y diciembre de 2021, que se distribuyen en u$s675 millones en el área APE y u$s475 millones restantes a los bloques APO y ACA. A este programa inversor se suman los u$s500 millones invertidos en APE entre 2014 y 2016 por las empresas signatarias del acuerdo.»

Fuente I Profesional