Santa Cruz (EPatagonicas) 22 de Octubre. – El Museo de Arte Eduardo Minnicelli (MAEM), dependiente del Consejo Provincial de Educación, junto a Fundación Banco Santa Cruz, Consejo de Artes de Canadá, Secretaría de Cultura de Tierra del Fuego, Museo Fueguino de Arte y la Mutual del Personal de la Caja de Servicios Sociales organizan la Primera Residencia de Producción Artística “Hemisferios, un territorio como laboratorio”, que se desarrollará del 21 al 31 de octubre en nuestra ciudad capital.

Los artistas residentes son José Luis Torres (Curador General) y Lucie Perron provenientes de Quebec (Canadá), María Luján Gasillón de Río Grande (Ushuaia), Andriana Opacak y Patricia Viel de Río Gallegos.

Este grupo de artistas trabajará junto a artistas y estudiantes locales que oficiarán como asistentes técnicos en el espacio público ( alrededor del Museo Minnicelli y un sector cercano a la ría local) fomentando la posibilidad de que la comunidad de Río Gallegos entre en contacto con ellos en el proceso de producción.

La Residencia que se denomina “Un territorio como laboratorio” promueve pensar nuestra ciudad como un laboratorio a ser explorado y donde los artistas y la comunidad reflexionen sobre el paisaje, la arquitectura, los habitantes y los usos y costumbres”.

Los artistas manifestaron que los materiales y modos de trabajo van a ser diversos; a modo de ejemplo mencionaron la campaña de recolección de remeras que organizó el Museo para la obra a montar por Lucie Perron; en esta semana los asistentes técnicos comenzarán con el trabajo de ensamble de las mismas.

Desde la coordinación del MAEM, se explicitaron los fundamentos de “Hemisferios, Acciones nómades” que se presenta como un verdadero laboratorio al aire libre y en el espacio público. Esta primera residencia artística resulta un desafío ya que si bien en una práctica contemporánea muy usual en distintas partes del mundo, es la primera experiencia a desarrollar en nuestra provincia y que además reúne artistas de las distintas extremidades del continente y permite poner en diálogo las diferentes maneras de habitar y vivenciar el espacio.

Asimismo estas prácticas, suponen reflexiones, conceptualizaciones y enriquecimiento para la movida cultural de la ciudad y puede operar como un estímulo a la producción local.