Buenos Aires (EP), 15 de Junio 2021. Desde PAE colaboramos con el Programa Costero Marino en conjunto con el sector privado, fundaciones y universidades con un plan para la conservación de los océanos.

En qué consiste el programa costero marino que preserva especies clave del mar argentino.

Los océanos son vitales para el cuidado del ambiente y el hábitat de gran cantidad de seres vivos. A través del trabajo conjunto entre el sector privado, fundaciones y universidades se creó un plan para su conservación.

El Programa Costero Marino orientado a preservar especies claves y emblemáticas del mar argentino.

A fines de 2008, la Asamblea General de las Naciones Unidas instituyó al 8 de junio como el Día Mundial de los Océanos, como una manera de alertar sobre la necesidad de preservarlos ante las múltiples amenazas que enfrentan.

Los océanos producen al menos el 50% del oxígeno del planeta, cubren casi el 75% de la superficie de la Tierra y contienen el 80% de los seres vivos del planeta. Son la principal fuente de proteínas para más de mil millones de personas en todo el mundo, mientras que las corrientes de sus aguas rigen las condiciones meteorológicas a lo largo y ancho del planeta.

Además, los océanos absorben alrededor del 30% del dióxido de carbono producido por los humanos. Esta condición se encuentra amenazada: el 90% de las poblaciones de peces grandes, así como aves y mamíferos se encuentran en serio riesgo.

En este sentido, Pan American Energy (PAE) trabaja desde hace años junto con organizaciones de la sociedad civil y entidades privadas en programas que apuntan a la conservación de la biodiversidad y la calidad ambiental en beneficio del entorno natural y las personas en las zonas en las que opera. Dentro del Plan de Conservación de la Biodiversidad, uno de sus principales pilares es el Programa Costero Marino orientado a preservar especies clave y emblemáticas del mar argentino como indicadores de la salud del ambiente.

Este programa es un trabajo colaborativo entre PAE, el Centro de Investigaciones Nacional Patagónico (CENPAT), la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), Fundación Temaiken, Wildlife Conservation Society (WCS Argentina) y Universidad Nacional de la Patagonia Austral.

“Es momento de comenzar una nueva relación con nuestros océanos y considerarlos en su real magnitud e importancia. Lo mismo como con todas las criaturas que en ellos viven”, afirmó el doctor Mariano Coscarella, profesor de la UNPSJB e investigador del CONICET y de este proyecto.

Por su parte, Agustina Zenarruza, Gerente de Sustentabilidad de Pan American Energy, sostuvo que “a través del Programa Costero Marino llevamos a la práctica el compromiso con la sustentabilidad y los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad marina del país para las futuras generaciones”.

Dentro de las actividades más relevantes de esta iniciativa, se destaca la preservación de especies autóctonas de la Patagonia, como el pingüino de Magallanes, que anida en el litoral marítimo argentino con más de un millón de parejas reproduciéndose anualmente en diversas colonias de las costas del continente e islas, y cuya supervivencia se encuentra amenazada. El trabajo realizado a través de la ciencia, la investigación y el trabajo con comunidades, apunta a la recuperación de hábitats y a la preservación de áreas costero-marinas clave para la especie.

También se estudian los ciclos del pingüino de Penacho Amarillo, con el objetivo de obtener información valiosa a lo largo de sus rutas migratorias durante el invierno y en su época de reproducción en tierra, y así obtener herramientas para su manejo, conservación y concientización sobre su cuidado.

En este sentido, el doctor Esteban Frere, Coordinador del Proyecto Pingüinos, Investigador de WCS Argentina y la Universidad de la Patagonia Austral (UNPA), afirmó que “los pingüinos son uno de los predadores con mayor impacto en nuestro mar austral y su conservación es de vital importancia para preservar la salud del mar argentino”.

Además, PAE, en el marco de su política de cuidado de la biodiversidad, participa de estudios de los hábitats costeros y las rutas migratorias del tiburón Gatopardo, un predador poco conocido ubicado al tope de la cadena alimenticia, a la par o incluso por encima del mundialmente famoso gran tiburón blanco, y que en aguas argentinas presenta un marcado descenso poblacional en los últimos 40 años. La identificación de sus áreas de cría, reproducción y alimentación resulta esencial para establecer la importancia de las distintas zonas que habita y, es además información imprescindible para el desarrollo de planes de conservación de las especies que habitan en forma permanente o transitoria en el mar argentino.

“Los tiburones presentan un rol fundamental en las redes alimentarias de los ecosistemas marinos, permitiendo que haya un balance y equilibrio en su funcionamiento. El tiburón gatopardo en particular habita durante todo el año en nuestros mares y su posición en el top de la cadena alimenticia le da un rol fundamental en el mantenimiento de la regulación constante de un ecosistema sano”, indica Federico Argemi, responsable de Acuario y Proyecto Condrictios de Fundación Temaikèn.

El programa costero marino de PAE también incluye investigaciones en grandes mamíferos del Atlántico Sur, como la ballena jorobada, la ballena fin y la ballena sei, ya que los estudios en estas especies son escasos, a pesar de que en los últimos años se incrementó la presencia de mamíferos marinos en el Mar Patagónico. “A través de las biopsias de piel obtenidas de distintas especies, como las ballenas del tipo jorobada, fin y sei, podremos conocer cuáles son las especies que frecuentan el área e inferir especies prioritarias para la conservación. Realizando vuelos sobre el área, podremos conocer la diversidad y abundancia de cetáceos”, destacó la licenciada Marina Riera, investigadora y profesora de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.

Pese a las limitaciones impuestas por la pandemia del COVID-19, las tareas de investigación, difusión y educación ambiental se siguieron desarrollando, gracias a la capacidad de equipos locales para dar continuidad de los proyectos, siempre con la convicción de que la biodiversidad marina no sólo es vital para los océanos sino también para la salud de las personas y del planeta.

Fuente https://tn.com.ar/ – Pan American Energy @PAEArgentina