Santa Cruz (EPatagonicas) 29 de Mayo. – El diario sigue su campaña contra la cuenca, esta vez metiendo temor, anunciando que podría haber un nuevo accidente en el yacimiento, por derrumbes o explosiones.

En un artículo que escribió la corresponsal en Santa Cruz del diario de Magnetto, Lucía Salinas; se vuelve a poner como eje el tema de las denuncias contra la gestión anterior por el manejo de fondos; pero se deja entrever además, el mensaje de que existe un grave peligro en interior de minas, donde no se descartarían los derrumbes o explosiones, metiendo miedo a las familias rioturbienses con una nueva posible desgracia; y además deja entrever que el gobierno de Macri pagará los sueldos pero no hará mayores inversiones.

El miedo y el terror han sido lamentablemente en la historia de la humanidad, una de las herramientas de control de las masas populares que sobre todo han implantado los gobiernos de derecha o las atroces dictaduras. Sembrar en la conciencia popular el temor es algo muy peligroso, lo cual ninguna institución u organización debe dejar pasar; porque debajo de ello, también se construye una mentira o una percepción previa a acontecimientos inconfesables a ejecutar con posterioridad; buscando con esa percepción previa justificar o anestesiar los hechos posteriores ante la opinión pública.

Son claras las señales que desde el sector de la alianza gobernante se exponen cuando el Diario que representa los intereses de la derecha en la Argentina se esmera no solo en hacer prensa sobre la cuestión de denuncias, temática política y judicial que utilizan como llamativo para “vender” los artículos que publican; sino cuando en las segundas capas informativas, hablan remarcando posibles peligros extremos contra el yacimiento minero, atemorizando a las familias de la cuenca y a los obreros.

Dice el Diario Clarín en la nota publicada el viernes 27 de Mayo bajo el título: “Denuncian a De Vido por malversación de $ 26.000 millones en Río Turbio”: “La actual intervención de YCRT encontró un yacimiento ‘destruido y con riesgo de derrumbe y explosión de continuar así’, aseguraron”…(…).

La nota de Clarín también afirma que “los principales frentes largos de producción de la mina presentan un estado ‘deplorable’, según fuentes oficiales. Techos corroídos, peligro de derrumbe, la circulación del aire interna en la mina prácticamente es escaso, “es un riesgo tener a la gente trabajando en esas condiciones y puede haber otro accidente”, indicaron quienes inspeccionaron el lugar”, dice el artículo sin dar nombres.

También en esa segunda capa informativa, – por debajo del asunto de las denuncias con la que “venden” la nota-, el diario pasa el mensaje de que “El pago de sueldos, a casi 4.000 empleados, se mantendrá, pero el Gobierno no destinará capital adicional hasta que no puede hacer viable el proyecto”; en clara alusión a que se frenarán las inversiones para el yacimiento; abriendo una enorme contradicción entre el relato del peligro en interior de minas y las inversiones.

Llama mucho la atención, según lo han manifestado distintas fuentes desde la masa obrera del yacimiento, cómo de existir tales peligros se lleva adelante desde la Intervención una dedicada atención a algunos medios nacionales para producir contenidos negativos sobre el yacimiento, dejándolos ingresar con equipos electrónicos de filmación y demás dispositivos que no habrían sido debidamente revisados por la seguridad de mina.

Con el emerger de lo que se dice en estas segundas capas informativas; tapadas por el constante bombardeo de denuncias por corrupción y demás; ni la justicia de oficio, ni los sindicatos, ni las organizaciones civiles de la cuenca, deberían dejar pasar un asunto con el que se dice se está poniendo en riesgo la vida de los obreros.