Buenos Aires (EPatagonicas) 16 de Agosto. – En Estados Unidos la RAM no está sola. Entre sus “compañeras” de Detroit, encuentra a Ford F-Series y Chevrolet Silverado (con sus variantes GMC), agregándose las japonesas Toyota Tundra, Nissan Titan y Honda Ridgeline. Algunas de similar tamaño, otras más pequeñas, pero, en todo caso, la competencia es importante. Si tomamos el mercado norteamericano, claramente el principal para aquellas, en lo que va de este 2016, lidera Ford F-Series (461.000 unidades), seguida de Chevrolet Silverado (328.000 unidades), ubicándose 3ª nuestra RAM (271.000 unidades). En Canadá los resultados son mejores para el producto de FCA, escoltando a Ford F-Series en el segundo lugar. Siendo RAM la única “full size” que se vende en Argentina, las cifras mostradas revelan porqué están diseñadas y pensadas para la parte norte de nuestro continente.

El párrafo anterior adelanta (como sucede con muchos otros modelos) que RAM está diseñada y adaptada al gusto norteamericano. Y esto no es bueno o malo “per sé”, sino algo inevitable. Y más en estos tiempos globalizados. Lo mismo nos pasa con Brasil. Los modelos que llegan de nuestro vecino están “hechos al gusto verde-amarelho”, y tuvimos que ir adaptándonos a esto. Punto. Los tiempos han cambiado. Hace 30 años o más, Japón era Japón, Europa era bien europea y Estados Unidos la tierra “del Tio Sam”.

Actualmente, todos han ido perdiendo identidad. Los asiáticos son cada vez más europeos (Kia/Hyundai a la vanguardia), los europeos han tomado un poco de Japón; Estados Unidos es más nipona y europea, y todo se ha ido mimetizando. No sé si esto es bueno o malo, pero es algo que vino para quedarse, al menos por un tiempo. En Estados Unidos, la gama RAM se compone de RAM 1500, 2500 y 3500 (cada una con multiples variantes), con opciones caja corta o larga, cabina simple o doble y motorizaciones diferentes. Breve cuadro resumen:

Aclarando esto, pasemos al análisis de la RAM 1500 Laramie, que vino a nuestro país en familias anteriores, como Dodge, ahora independizada, como marca independiente. Así como las personas solemos mostrar nuestro DNI como carta de presentación, hay algunos numeritos sencillos que, cual DNI, pueden servir de “estrechón de manos” con RAM. Comenzamos por su motor, un V8, de 5.7 litros, HEMI, con 395 HP, que, ya en los papeles, “meten miedo”. El BMW M235i que probamos hace unas semanas, tenía 326 CV, claro, seteados de otra forma, en otra carrocería, con otro peso. A propósito, seguimos con su peso:  2,700 kg. Con estos 2 parámetros (potencia y peso) ya podemos adelantar que su consumo no será el de un Fiat Punto Multijet 1.3. Lógica pura. Un par más: volumen interior de 36 m3 y llantas de 20″.

Claramente, en el diseño encontramos uno de los puntos fuertes de la RAM 1500 Laramie. Comencemos por su perfil. Se distingue rápidamente una caja larga, bien “cuadrada”, con insignias RAM y Hemi 5.7 litre gigantes.. Puertas enormes (vocablo que podríamos utilizar sin miedo en cada descripción de RAM). Ópticas delanteras y traseras…. también enormes (acertó) pero que no invaden demasiado el lateral (en su punto justo). Otra particularidad tiene que ver con la altura del capot, con “mucha chapa” encima del pasarruedas.

En síntesis, y a pesar de contar con una generosa superficie vidriada, RAM es “masiva”, maciza, musculosa. No nos gustan las manijas de puertas cromadas, aunque aporten distinción. Espejos muy grandes (para no repetir “enormes”) y curiosa ausencia de estribo lateral (sí disponible como opcional Mopar) dada la altura de la cabina. Cubiertas Goodyear Wrangler 295/60R20 sobre deportivas llantas que no desentonan con el resto del auto (aunque hubiéramos preferido otras más elegantes). Otro detalle tiene que ver con la posición de las ruedas (sobre todo las delanteras): sobresalen de la línea de carrocería. Y uno más: es tan grande la RAM que la tapa de carga de combustible parece de juguete… literalmente

Pasamos al frente. ¿Qué otro término más apropiado podríamos utilizar que “imponente”? Realmente intimida, mete miedo en el tráfico urbano. Parrilla muy grande (algo diferente a la de RAM 2500, al igual que antinieblas). Ópticas ubicadas bien en los extremos de la sección frontal, como en las generaciones anteriores. Símbolo “carnero” que representa a la marca. Tal vez exceso de cromado, de brillante. Poca caída del capot hacia adelante (no es simple alojar semejante motor), aunque bastante pronunciada hacia los laterales. Antinieblas de poco protagonismo y ausencia de sensores de estacionamiento (¿?).

Vamos al extremo trasero. Y nos encontramos con un diseño limpio, simple; tampoco la cola de una pick up da para arriesgar demasiado, convengamos. “Carnero” de enorme tamaño (volvió el término), ópticas generosas y paragolpes de gran protagonismo, cromado.  Sensores de estacionamiento, inevitables. El recubrimiento plástico de la caja (de gran calidad) finaliza en una especie de “alerón”, aunque muy sutil. Conectores para llevar señal a un eventual trailer. Doble escape cromado completa el panorama del sector, junto con la cámara para marcha atrás. En tren de ponernos muy quisquillosos, podría tener algo más de personalidad en la parte trasera.

¿Entramos a RAM 1500 Laramie? Y lo hacemos con fácilmente, por el “keyless system” que nos permite ingresar, manteniendo la llave en el bolsillo, y lo mismo para dar arranque, claro. El ángulo de apertura de la puerta es muy bueno, pero dada la altura de RAM, y la ausencia de estribos, nos obliga a tomarnos de las agarraderas internas, prácticas, más aun, necesarias. Nos sentamos en las grandes butacas en cuero y nos sentimos al comando de un Jumbo (¡qué término antiguo!).

Muy buena visibilidad, aun en la posición más baja de la butaca eléctrica, como siempre las seteamos. Uno no está acostumbrado a un tablero tan grande y con tanta información y comandos. El volante, también en cuero, cuenta con mandos a distancia (los habituales del grupo Chrysler) para Comando por Voz, Teléfono, Audio y Control de Velocidad Crucero. Detrás del mismo, otros, para sintonías memorizadas en radio, búsqueda, fuente de audio y volumen. Práctico.

La parte principal del tablero cuenta con 6 instrumentos con aguja, “muy” bienvenidos, en este mundo actual, digital. A la izquierda, Tacómetro (rpm), temperatura de agua y batería.  A la derecha, velocímetro, nivel de combustible y nivel de aceite. Entre ambos, al centro, gran sector digital configurable, con Velocímetro Digital, Configuración de pantalla (múltiples, como duración del aceite, temperatura de aceite, temperatura de la transmisión, consumos promedio e instantáneo), emisora radio, odómetro, Datos viajes A y B, Ahorro de combustible, presión de cubiertas, y además, puede elegirse que indicador se muestra en cada sector de la pantalla. De lo mejor, tal vez demasiada información, aunque nunca esto es negativo. Bien.

A la izquierda del tablero, sector con más comandos. El de luces y reóstato de iluminación de tablero (en su punto máximo enciende las luces interiores). En la consola central, pantalla táctil, opciones Radio, Medios, Controles, Climatizador (se maneja vía táctil o con comandos “normales”), Navegador, Teléfono y Ajustes. Aplausos para el navegador, muy actualizado, de muy buena resolución y con múltiples opciones de personalización (pudiendo recibir indicaciones de giro en el tablero principal, además, si está configurado).

En cuanto a Ajustes, más allá del navegador, pueden también setearse diversas respuestas de la RAM. Por ejemplo, que los retrovisores bajen o no al colocar marcha atrás, o que la cámara de visión trasera quede encendida más o menos tiempo luego de quitar marcha atrás, o que las luces altas se atenúen automáticamente. También que, al detectar un vehículo en la mano contraria, o que la butaca del conductor se desplace automáticamente hacia atrás al ingresar o salir del habitáculo. Muy completo, muy práctico. Como para entretenerse un rato. Mención especial para el Audio, de excelente sonido, y de marca Alpine.

Abajo de esta gran pantalla táctil central encontramos el climatizador, muy completo y de sencilla utilización, bizona. En tren de pedir, preferimos el reóstato de la temperatura del tipo circular (no con botones), pero, en este caso, sumaría 5 de ese tipo, provocando confusión. Completan botón para “apagar” la pantalla, tecla “back” y balizas, muy chicas, casi desapercibidas (comando). Un poco más abajo, tecla ESP Off (no lo saca del todo, algo razonable en este caso, pero sí lo setea más permisivo), tecla Town/Haul (para remolque), el del sonido de los sensores de estacionamiento traseros, asientos calefaccionados y ventilados (comandos separados) y volante calefaccionado (estas últimos 5 accionamientos también pueden operarse desde la pantalla táctil).

A la izquierda, comando circular para el tipo de tracción: 2WD, AUTO, 4WD, LOCK y 4WD LOCK. Completo.  La crítica viene por el lado de lo frágil que “aparenta” la perilla, aún teniendo en cuenta que comanda electrónicamente la tracción. Sí, al ser electrónico, no se puede hablar de “fortaleza” del accionamiento, pero podría ser algo más rudo, en consonancia con el resto, como por ejemplo el comando de caja. A la derecha toma de 110 V (150 watts) y monedero.

Entre asientos, enorme espacio, donde se ubica el comando de caja (este sí, bien rústico, de accionamiento apto para “bestias”), clásico, con posiciones P, R, N, D y +-. Esta última permite el manejo secuencial de la caja, moviéndola hacia los costados. Además de no ser intuitivo, difícilmente alguien utilice esto en el manejo habitual y normal de una RAM. De todos modos, para quienes quieran hacerlo, está. Al lado, espacios útiles, apoyabrazos muy grande (para no repetir “enorme” hasta el hartazgo del lector), con distintas fichas para dispositivos externos, ranura para CD, y monedero como los de los ómnibus de antaño…

Nos encantó el diseño de contrapuertas, “muy trabajado”, “muy USA”. Concepto que se repite (aplica) a todo el interior. Interesante diseño (algo aburrido tal vez), buena calidad percibida (salvo algunos plásticos duros como portamapas o bajo el volante). Guantera doble de capacidad normal, que aloja el gigante manual de propietario. Dos curiosidades, a favor y en contra. Cuenta con pedales de regulación (distancia) eléctrica, acoplados con la memoria de butacas, pero el volante solo regula en altura (¿?). ¿No sería preferible cambiar una por otra? Y ya que mencionamos butacas, son de muy buen tamaño, de un agradable cuero, con múltiples regulaciones eléctricas, como es habitual, siempre pensadas para los más bajos (o no tan altos). Posición de manejo, por ende, alta, aunque es algo lógico en este caso. Arriba, techo solar eléctrico y otra curiosidad: la luneta se abre eléctricamente…

Adelante todo es “macro”, todo grande, espacio de sobra. Pasemos atrás. Las puertas abren con un ángulo mayor (bien); acceso sencillo a las plazas traseras, con la lógica complicación de la altura de su carrocería. Espacio para piernas amplísimo. El 5º pasajero cuenta con un cojín (base del asiento) más corto y una apoyacabezas de menor tamaño (¿?). No podríamos expresar que esa plaza es solo para niños en este caso, pero un adulto no la pasará tan bien con sus 2 acompañantes laterales. Asientos traseros también calefaccionados y salida de ventilación para las 3 plazas. Gran altura a techo; podría ser Vehículo Oficial de la Selección Argentina de Basket. Un pequeño detalle estético -casi- irrelevante tiene que ver con la apariencia de los seguros de las puertas, parecen traídos de “Volver al futuro”. Sobre el techo, 2 parlantes auxiliares (totaliza 9 en el interior).

Levantamos el cojín trasero y encontramos varias cosas (“cual búsqueda del tesoro”).  Por un lado, una plataforma desplegable (1/3 – 2/3) que levanta la posición de las piernas, para niños. También un kit de seguridad, y del lado derecho, Subwoofer y 2 posavasos, infaltables para los “USA”. Buena inclinación de cojiín, no regulable. No hemos hablado de la caja, pero podemos resumir en que, es gigante, con una excelente protección plástica, aunque, sin ganchos para sujección ni portaobjetos exteriores como RAM 2500.

Pasemos finalmente a la parte dinámica de esta RAM 1500 Laramie. La ponemos en marcha con el botón Start/Stop (no confundir con el Sistema Stop&Start, que curiosamente no tiene esta RAM) y encontramos un motor muy silencioso (¿demasiado?). En ralentí, y sobre todo en frío, estando afuera, al V8 hace notar su presencia sonora (exquisito), pero en la cabina, pasa desapercibido. Si bien nunca es malo que no se sienta el motor, en algunos casos de un uso off road es interesante también poder sensar la situación a través del ruido de la planta motriz. Al acelerarla “normalmente”, la ausencia de ruidos hace pensar que no está avanzando; gran error conceptual. RAM 1500 Laramie llega a los 100 km/h en 7.5 segundos, muy interesante valor para sus 2.700 kg. Pero insistimos, tal es la suavidad de su V8 que da la sensación de “ser lenta”, solo sensación.

En ciudad, una vez que nos acostumbramos a sus dimensiones (que a su vez generan que nos cedan el pas permanentemente), es muy confortable, silenciosa, suave. Realmente un placer de conducción, aun en estrechas calles citadinas, insistimos, con el permanente “sensado” de los espacios disponibles; más aun con los espejos exteriores XXL (pero muy altos, con lo que solo puede tocar en vehículos de similar o mayor porte). La distancia entre ejes también colabora, y aunque a priori pensábamos lo contrario, y dejando el consumo de lado, el manejo en ciudad es absolutamente placentero; la extrañamos.

En ruta, se repiten conceptos. A pesar de su gran superficie frontal, y su alto Cx (en ruta tiene poca relevancia el peso), también resulta muy cómoda, serena, sin ruidos eólicos, al menos hasta 130 km/h. Seteando el Cruise Control, el relax a bordo es absoluto. ¿Y el consumo? Buena pregunta. Trataremos de utilizar correctamente cada término. La RAM 1500 no gasta “mucho”; gasta lo lógico para sus parámetros (395 HP, altísimo Cx y 2,700 kg). ¿20 litros/100 km (5 km/l) en ciudad no es mucho? En términos absolutos, sin dudas. En términos relativos, es lo que se espera dadas sus características. Y 20 litros si somos razonables al acelerar, pueden crecer más. Pensar en llegar a 16/17 litros depende mucho del tráfico y las paradas (semáforos).

Enormes masas y cajas automáticas se llevan muy mal con las paradas. Si no hay muchas detenciones, aquellas cifras pueden alcanzarse, con mucho cuidado con el pie derecho. En ruta, a 120 km/h, es difícil bajar de los 15 litros, salvo en modo ECO, pero la verdad es que, el sistema de Desconexión de Cilindros solo trabaja en condiciones muy ideales; en cuanto se acelera un poco, vuelven los 8 a “pedir más”. Insistimos: aunque las cifras de consumo sean altas “per-sé”, son razonables para lo que es RAM.

Si bien no medimos distancias de frenado, se detiene de manera franca y segura, hasta increíble para semejante peso, seguridad absoluta. El Control de Estabilidad no entra tanto por una muy buena puesta a punto de sus suspensiones (independiente adelante) aunque, si vamos a la tierra y pisamos su 5.7 litros, la cola comienza a desplazarse; en esto no hay magia. Al quitarlo, queda en modo “más permisivo” y permite diversión y emoción, llevándola de costado. Muy buen tenida direccional en ruta y en curvas, elogiable.

En el uso Off Road, “pasa por donde sea”, literalmente. En campos recién arados, es un tractor; y mucho más si conectamos la baja; “apta para el Dakar”. Insistimos, y no es un defecto de RAM: es tan suave su motor y silencioso que en esas condiciones uno extraña el ruido que ayuda a saber que pasa abajo.

En caminos en mal estado, los que habitualmente transitamos en vehículos “normales”, uno tiene la sensación que acabaran de arreglarlos, como si hubieran desaparecido baches. “Vamos para adelante, casi con los ojos cerrados”.

Reiteramos nuestra crítica a la falta de sensores de estacionamiento delanteros: es tan largo el capot, y tan alto, que cuesta bastante saber cuán cerca estamos de quien está adelante. El equipamiento de RAM es interesante, aunque con algunos baches. Destacamos (a favor), Controles Electrónicos de Tracción y Estabilidad, Cámara de Visión Trasera, Ajustes múltiples y eléctricos de butaca (con memoria), excelente Audio/Media con 9 parlantes, Monitoreo de Presión de Cubiertas, Butacas ventiladas y Calefaccionadas, Keyless System, Sistema Uconnect con pantalla de 8.4″ muy completo y Control Automático de intensidad del haz de luz. También destacamos (en contra), la falta de Sensores de Estacionamiento Delanteros, de Estribo lateral, de Regulación de Columna de Dirección en altura, de Detección de Angulo Ciego y de algunos sistemas de seguridad activa como Detección de Tráfico Cruzado, o Alerta de Cambio de Carril (no pedimos Control de Crucero Activo).

El precio de esta RAM 1500 Laramie es de USD 64,600; llevados a pesos, hoy, $ 962.500. ¿Cara? Creemos que no. Si bien no hay “contra qué” compararla, que sea similar, podemos tomar los valores de las mid-size más populares. Toyota Hilux SRX 4×4 AT cuesta $ 803,000, Volkswagen Amarok Ultimate 4×4 AT, $ 800,000 y Ford Ranger XLT 4×4, $ 711,400 (todavía no está la Limited 2016 que tendrá un precios similar a las anteriores).

Si tomamos en cuenta sus características, y que es extra zona, claramente RAM está bien posicionada en precio, al menos en términos relativos. Claro, en Estados Unidos apenas supera los USD 40,000, pero es otro mercado, otro mundo (incluso comparado con Europa). Como opción, también está RAM 2500, con motor turbodiesel de 325 HP, mayor tamaño, mayor capacidad de carga y remolque y algunos items adicionales, por USD 79.900.

Balance final. Claramente RAM no es un modelo polivalente, racional y práctico para todas situaciones, pero para lo que está diseñada, lo hace muy bien. Apunta a un segmento concreto, básicamente el campo, que no cuenta hoy con otra pick up full size. Y en esto, no tiene rivales. Muy buen andar, muy confortable, muy silenciosa, con espacio de sobra y buen equipamiento, sumado a prestaciones off road más cercanas al mundo del tractor. Para quienes el tamaño no sea un problema, ni el gasto de combustible (razonable en términos relativos y alto en términos absolutos), es la opción a considerar.

Fuente Automotiva