Europa (EPatagonicas) 06 de Noviembre. – Afectada por el escándalo de las emisiones contaminantes, la firma acaba de lanzar su modelo A4 Avant G-tron, que utiliza gas natural comprimido.

La situación no deja de ser una rara avis en una empresa que acaba de perder u$s 6500 millones de valor de mercado. Audi, la firma alemana líder en autos de alta gama que es filial del grupo Volkswagen, aseguró la última semana que demandó penalmente por supuestos delitos contra el derecho penal alemán a su casa matriz.

Horas antes la acción se había desplomado en la Bolsa de Frankfurt. La demanda fue presentada en Ingolstadt (la ciudad alemana sede de Audi), un día después de conocerse que la Fiscalía de dicha localidad estaba investigando la manera de iniciar un procedimiento legal contra la firma de los cuatro anillos por su responsabilidad en el caso Volkswagen.

Según señalan los especialistas, a diferencia de lo que ocurre con una filial participada al 100% –como puede ser el caso de Seat–, en una filial que cotiza, los administradores de esa sociedad están obligados, por temas de cumplimiento normativo, a ‘cuidar’ los intereses de todos los accionistas, especialmente, de los más chicos o “tenedores minoritarios”.

En este caso, el 0,5% del capital en Bolsa que Volkswagen no posee de Audi parece haberse convertido en una ventana judicial para que los accionistas minoritarios presenten reclamos contra los propios consejeros por los efectos que sobre el valor de la acción o el patrimonio de Audi tengan las actuaciones de Volkswagen.

El dato es que en las últimas semanas la acción de Audi perdió casi 25% de su valor de mercado. En rigor, en la Bolsa de Frankfurt, el papel tiene un valor de 671 euros, prácticamente el mismo que tenía cinco años antes, en 2011 y después de haber superado los 850 euros hace apenas algunas semanas. Con la demanda, la empresa alemana se blinda en dos aspectos legales ante posibles acciones de responsabilidad por parte de los inversores más pequeños. Pero el tema reputacional también pesa.

Para rescatar a la compañía de una tendencia declinante en los mercados, la firma lanzó hace algunos días un modelo muy especial de automóvil. Si bien la automotriz ha reconocido que tiene 2,1 millones de coches afectados de sus modelos, los ingenieros de Audi parecen haberse decidido a darle difusión a un nuevo vehículo, que busca dejar de lado el mal momento. Siguiendo la estela iniciada por el Audi A3 Sportback g-tron y con su comercialización programada para finales de 2016, el Audi A4 Avant g-tron es el segundo modelo de la marca que puede utilizar gas natural o Audi e-gas de producción sostenible.

“El sistema utilizado por Audi con el nuevo A4 Avant con motor Bi-fuel 2.0 TFSI permite aportar una movilidad libre de emisiones de CO2 mediante un innovador proceso de combustión”, sostienen en la firma, cuyo argumento es que el GNC es parte del futuro. En este caso, segun la firma, se trata de utilizar la combinación de uso en su motor de dos combustibles diferentes: GNC (gas natural comprimido) o Audi e-gas (metano sintético) de producción sostenible. “Con su comercialización programada para finales de 2016, el Audi A4 Avant g-tron es otra propuesta de Audi para la movilidad sostenible del futuro”.

En la Argentina el sector del GNC se encuentra en constante cambio y evolución. Desde la Cámara Argentina del Gas Natural Comprimido (www.gnc.org.ar), destacan que el argentino es uno de los sectores más competitivos del mundo en esta materia. En rigor, la Argentina es el cuarto en el mundo que más se utiliza este combustible ecológico, detrás de Irán, China y Pakistán. Sostienen que, entre sus ventajas, los automovilistas parecen ponderar el factor económico (la suba en el precio de la nafta sigue siendo un argumento), pero de un tiempo a esta parte los usuarios parecen evaluar la conveniencia de utilizar un vehículo “no contaminante” o de “energía limpia”. A la vez, señalan en el sector que los autos que funcionan a GNC utilizan ahora equipos electrónicos de última generación que permiten mayor autonomía y potencia, de ahí las aplicaciones en la industria automovilística de alta gama como al de Audi. Según los expertos, la conversión de un vehículo a GNC representa para un automóvil con un uso familiar que recorra aproximadamente 20.000 kilómetros por año un ahorro mayor a los $ 20.000. Especialistas del sector señalan que el GNC ya no sólo se ha vuelto una buena oportunidad en función del aumento permanente de los combustibles líquidos que siguen un precio de referencia en dólares, incluso en la Argentina, sino también en referencia a la confianza que brindan los nuevos equipos, más seguros y de alta tecnología que no provocan daños en el motor.