Buenos Aires (EP) 19 de Junio. – La segunda generación del Compass cuenta con más espacio interior, equipamiento y calidad que su antecesor. Comparte plataforma y la motorización 2.4 Tigershark de 183 CV con el Renegade y se comercializará en tres versiones, con tracción simple o integral y caja manual o automática.

Desde la formación del grupo, FCA está aprovechando la sinergía a pleno, creando varios modelos en conjunto, compartiendo plataformas, motorizaciones y tecnología. El más claro ejemplo es de la Fiat Toro/Jeep Renegade, dos vehículos distintos a simple vista, pero basados en la misma arquitectura y conjunto mecánico. Esta plataforma (denominada Small Global Modular Architecture) es la que dio nacimiento al Compass.

Bautizado internamente como Proyecto 551, el “Baby Grand Cherokee” fue desarrollado íntegramente en Brasil, país donde fue presentado a la prensa a fines de septiembre del año pasado. Es un modelo global (se comercializa en más de 100 países) y reemplaza tanto al anterior Compass como al Patriot, dos modelos que empezaban a sentir el paso de los años y habían recibido algunas críticas por su calidad.

El diseño del nuevo SUV es inconfundiblemente Jeep y está claramente inspirado en su hermano mayor. De trazos rectos, cintura alta y líneas musculosas, el detalle más original es el aplique cromado que va desde el marco de las ventanillas delanteras hasta la luneta trasera. Posee faros con iluminación diurna de Led de serie en toda la gama y la clásica parrilla de 7 bastones verticales, rodeada por una máscara negra. Las llantas pueden ser de 17,18 y 19 pulgadas según la versión.

En su interior, da un salto en cuanto a calidad de materiales y tecnología, con el sistema multimedia Uconnect como protagonista, con pantalla táctil de 7 u 8,4”, Bluetooth, cámara de estacionamiento y navegador, equipo de audio Beatts de 506 Watts de potencia, climatizador y butacas con regulación eléctrica, entre otros ítems. El equipamiento de seguridad es de lo más avanzado en el segmento, contando con hasta 7 airbags (frontales, laterales, de cortina y de rodilla para el conductor), frenos a disco en las 4 ruedas con ABS, control de estabilidad, monitoreo de cambio de carril, anclajes Isofix, asistente al arranque en pendiente y sistema de estacionamiento asistido.

Comparte la motorización naftera más potente con el Renegade, es decir, el motor Tigershark de 2.4 litros de cilindrada, 183 CV y 322 Nm de torque, acoplado a una caja manual de seis marchas en la variante 4×2, o automática de nueve marchas para las opciones 4×4. Estas últimas cuentan con el sistema de tracción Jeep Active Drive Low. Es del tipo permanente activo, acompañado por el sistema Selec-Terrain, que permite elegir entre 4 modos de funcionamiento (Nieve, Arena, Barro y Piedra) o Auto (acople automático).

En nuestro país se comercializará en tres niveles de equipamiento: Sport (4×2), Longitude (4×4) y Limited (4×4) y su llegada está prevista para septiembre.

Fuente 16 Valvulas