Buenos Aires (EP) 30 de May. – ¿Se ha alcanzado ya la cifra máxima de producción anual? ¿Este año se iniciará la caída de la producción anual de metal? Este concepto, que en inglés se denomina “peak gold” (el pico del oro) está en el centro del debate de la industria minera del oro. Varios responsables de compañías mineras han asegurado que esta cifra ya se ha alcanzado en 2017 o se alcanzará a cierre de este año 2018, por lo que a partir del año que viene la cifra de producción mundial de oro se irá reduciendo progresivamente.

En un artículo publicado en NewsMax Finance, Peter Reagan expone sus argumentos en torno a este debate. Según Reagan, existe suficiente cantidad de oro en la corteza terrestre como para que el suministro esté garantizado durante los próximos años.

El problema es que ese oro que queda no siempre resulta accesible con los medios actuales de que disponen las compañías mineras. O si se puede extraer, el coste de hacerlo, teniendo en cuenta el precio actual del oro, hace que económicamente no resulte rentable su extracción.

“Así que lo que puede haber llegado ya a su máximo es el suministro económicamente rentable para las compañías mineras. El resto resulta demasiado caro para extraerlo, al menos hasta que el precio del oro se dispare”, apunta Reagan.

Las compañías mineras buscan nuevos yacimientos de oro que puedan explotarse de forma más eficiente que en el pasado, gracias a diversos avances tecnológicos que lo permiten.

Si no se encuentran esos yacimientos que puedan explotarse de forma económicamente rentable, las consecuencias inmediatas serán la caída de la actividad minera y el incremento de los precios, debido a la reducción del suministro.

“Por este motivo, ejecutivos como Ian Telfer, presidente de Goldcorp, creen que ya han alcanzado la producción máxima de oro y van a comenzar a descender por el otro lado de la montaña”, apunta el artículo.

En efecto, el responsable de Goldcorp aseguraba a Financial Post que “el crecimiento de la producción minera se ha mantenido bastante estable durante los últimos 40 años. Pero o este año, o el año que viene, comenzará a descender, si es que no ha comenzado ya. Hemos alcanzado la producción máxima”.

Según Telfer, esta futura “sequía” de la producción de oro va a permitir que se den las condiciones de mercado que conduzcan al oro a superar los 1.600 dólares la onza, a pesar de que la reciente caída haya llevado al metal por debajo de la barrera de los 1.300 dólares la onza.

De momento, las cifras de producción de Goldcorp y otras grandes compañías mineras de oro ya ha comenzado a descender: Goldcorp alcanzó su producción máxima en 2015, con 3,4 millones de onzas de oro (105,75 Tm); en 2016 la producción cayó a 2,8 millones de onzas (87 Tm) y en 2017, a 2,5 millones (77,7 Tm).

Las dos primeras compañías mineras de oro mundiales, Barrick Gold y Newmont Mining, van a seguir el mismo camino. Barrick produjo 5,32 millones de onzas (165,5 Tm) en 2017, un 3,6% menos que en 2016; y se estima que su producción va a caer más de un 10% a finales de este año, hasta los 4,8 millones (149,3 Tm).

Por su parte, Newmont Mining alcanzó los 5,27 millones de onzas (164 Tm) en 2017, cifra que se espera que caiga un 2,3% a cierre de 2018, hasta los 5,2 millones (161,7 Tm).

En palabras de Reagan, el CEO de Goldcorp vendría a ser “el canario en la mina de carbón”. Y es que hace unos años ya se había comenzado a atisbar esta caída de la producción: en el caso de Sudáfrica, por ejemplo, que durante muchos años fuera el mayor productor mundial de oro, su producción se ha desplomado desde que alcanzara la cifra máxima en 2015.

Otros responsables de compañías mineras internacionales coinciden con este diagnóstico: Vitaly Nesis, CEO de la rusa Polymetal, aseguró a Mining.com que “el cuarto trimestre del año pasado fue, en mi opinión, el punto máximo de la nueva producción minera mundial. Creo que el suministro va a caer entre el 15 y el 20% en los próximos tres o cuatro años”.

El presidente de Barrick Gold, Kevin Dushnisky, opina que “la caída de los grados de concentración y de los niveles de producción, junto a la ausencia de nuevos descubrimientos y al aumento de los plazos para poner en funcionamiento las explotaciones van a contribuir a la subida del precio del oro a medio y largo plazo”.

Y Nick Holland, CEO de Gold Fields, cree que “ya pasaron los días en que discutíamos sobre cómo aumentar la producción anual”.

Desde Bank of America apostaban hace poco por un precio de 1.450 dólares la onza, que el CEO de Goldcorp se ha atrevido a elevar hasta los 1.600 dólares.

“Cualquiera que sea el precio que al final se alcance, lo cierto es que el oro se encuentra en una excelente posición. Y es mejor adelantarse antes de que todo el mundo comience a interesarse por el oro”, concluye.

Gentileza Oro Informacion com