Santa Cruz (EPatagonicas) 13 de Octubre. – El modelo, que en la Argentina fue afectado por el impuesto interno, recibió algunas modificaciones muy pequeñas por fuera, pero más importantes por dentro.

Tiene más de 60 años de historia y se han vendido más de 8 millones de unidades en todo el mundo. Con estos antecedentes, el nuevo Land Cruiser buscará renovar su excelencia en un segmento de SUV grandes con pocos competidores y donde los que más crecen son los pequeños y medianos.

El Toyota Land Cruiser se vende en la Argentina desde el 2007, con una pequeña actualización en 2012. Está disponible en una versión más potente, que es la 200, y en la llamada Prado. Tampoco tiene muchos rivales en el país, pero el principal enemigo es su precio: van desde los u$s161.000 a los 289.000 dólares.

En algunos mercados, el SUV recibió algunos cambios estéticos con pequeñas modificaciones, como el interior de los grupos ópticos y algo el portón trasero, de apertura lateral. El frontal, especialmente en la rejilla, mantiene su estilo agresivo y suma un nuevo diseño de llantas.

Donde más cambios se han realizado es en el interior, donde se realza el lujo y la calidad de materiales, incorporando nuevas combinaciones de tonos del cuero y texturas para el tablero. También incorpora tecnología con el Toyota Touch Go multimedia con una pantalla de 7 pulgadas.

En la mecánica, se mantiene la elaborada suspensión y, según versiones, la posibilidad de elevar la altura con un sistema neumático y elegir al mismo tiempo entre varias durezas de amortiguación. Además incorpora controles especiales de tracción, con 5 modos adaptados a distintos terrenos en el caso de que lleve caja de cambios automática.

El motor es nuevo con una caja de cambios automática de 6 relaciones con convertidor de par. Es 2,8 litros de cilindrada que proporciona 177 CV, más ligero y más compacto. Se destaca también el nuevo cambio automático de 6 relaciones controlado de forma electrónica.

El Land Cruiser va muy bien en asfalto, mejor en pista y tiene un comportamiento sobresaliente en pistas rotas o accidentadas.