Chubut (EP) 17 de julio ‘25. Los productores de la región mantienen conversaciones con organismos del gobierno sobre la situación, que anticipa complicaciones para el sector en las próximas temporadas tras un invierno inusualmente seco.
La escasez de lluvias y nieve durante este invierno inusualmente seco en la Patagonia no solo afecta al turismo, que depende de cerros nevados para atraer visitantes, sino que también compromete a las zonas productivas que requieren de estas condiciones climáticas para garantizar el riego, como los valles de Chubut, Neuquén y Río Negro.
Lo que encendió las alarmas en los últimos días entre los productores agropecuarios de la región fue la drástica disminución del caudal del río Chubut, fundamental para abastecer de agua al Valle Inferior y a varias localidades ubicadas tanto aguas arriba como aguas abajo. Una situación similar ya había generado preocupación en 2022, recordó el Diario de Río Negro.
El productor de la zona de 28 de Julio, al oeste de Trelew, Jorge Peruzzoti, reconoció que la situación es sumamente preocupante por la escasez de agua en el río Chubut, atribuyendo esta situación directamente a la falta de nieve en la cordillera y una posible sequía que toma cada vez más forma del río Colorado hacia el sur.
En este marco, aclaro que, si bien en la actualidad no es época de riego, se continúa erogando agua del dique Ameghino para la producción de energía hidroeléctrica, aguas arriba del extenso valle donde predomina la producción forrajera, pero también la ganadería, la fruticultura y la horticultura.
Esta situación preocupa y ocupa a los productores chubutenses, afirmó, y señaló que ya se han puesto en contacto con la compañía de Riego y el Instituto Provincial del Agua (IPA), con el objetivo de encontrar medidas para lidiar con posibles faltantes, considerando la llegada de la primavera primero y el verano después.
UNA PRECIPITACIÓN DEFICITARIA
En 2022, el grupo técnico del Comité de Cuenca del Río Chubut, integrado por profesionales de instituciones científicas y académicas de la provincia, entregó a la Legislatura de Chubut un informe sobre la emergencia hídrica de las cuencas del Río Chubut y del Río Senguer.
Los resultados más sobresalientes del informe indicaron que ambas cuencas en los últimos años registran precipitaciones y caudales por debajo de los valores medios históricos. En la cabecera de cuenca del Río Chubut, en los últimos 7 años, la precipitación ha resultado deficitaria, mientras que en el Río Senguer esto ocurre desde hace 4 años.
En el informe lo que hacemos es abordar la problemática de manera interdisciplinaria, porque atraviesa cualquier sector, y se divide en 3 partes. Lo que vemos es que hay una disminución de agua en la zona del Senguer, desde hace tiempo, como sucede en el Río Chubut. Esto viene dentro de una tendencia muy marcada, en un contexto de cambio climático, con eventos de precipitación con pocas lluvias. Desde octubre del año pasado, que fueron los últimos datos que tuvimos, un año atrás la precipitación fue un 85% menos que lo normal en la naciente del Río Chubut y un 55% en el Senguer. Indudablemente eso va a afectar la cantidad de agua disponible», indicó Natalia Pessacg, investigadora del CONICET, Dra. en Ciencias de la Atmósfera y de Océanos, integrante del grupo técnico que realizó el informe.
«En las nacientes del Río Chubut se suma además una significativa tendencia decreciente en la precipitación que continuará en el futuro. Respecto a los caudales, el Río Chubut registra valores anuales inferiores al promedio desde el año 2010, mientras que en el Río Senguer los caudales anuales son inferiores al promedio desde el año 2015», comentó además.
Estas cuencas abastecen a más del 70% de la población, por ello los investigadores proponen tener sobre la mesa datos técnicos para el futuro, que permitan tomar decisiones para responder a lo que suceda.
Gentileza https://www.adnsur.com.ar/
Fotografía El Extremo Sur