Buenos Aires (EP), 15 de enero ‘26. El país produjo 190 toneladas de dióxido de uranio, combustible clave para las centrales nucleares, según informó el Ministerio de Economía.
La estrategia nuclear busca potenciar la generación de energía y aumentar el valor agregado de los recursos minerales.
En 2025, Argentina alcanzó un nuevo récord histórico de producción de dióxido de uranio, según informó el Ministerio de Economía. El país produjo 190 toneladas de este compuesto, utilizado como combustible en los reactores nucleares, a través del mineral uraninita. La cifra marca un hito para Dioxitek S.A., empresa estatal encargada de la producción de este componente.
Dioxitek S.A. abastece a las centrales nucleares argentinas Atucha I-II y Embalse, y también produce cobalto-60 para usos médicos e industriales. Desde el Palacio de Hacienda destacaron que «la energía nuclear potencia a la Argentina», subrayando la relevancia de esta producción para el desarrollo energético y tecnológico del país.
El récord se da en un momento clave para la energía nuclear argentina, en el marco del Plan Nuclear Argentino y la creación de la Secretaría de Asuntos Nucleares, dependiente del Ministerio de Economía. Bajo la coordinación de Federico Ramos Napoli, la estrategia busca ordenar el sector nuclear, corregir incentivos y maximizar el retorno económico de las inversiones públicas en la industria.
El gobierno apunta también a reformular el rol de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), enfocando sus tareas en investigación, desarrollo y generación de productos y servicios tecnológicos de alto valor agregado. La minería de uranio se presenta como uno de los pilares de esta estrategia, con la visión de convertir a la Argentina en un referente regional en producción de combustibles nucleares.
En este sentido, la administración de Javier Milei considera que la Argentina puede aprovechar sus recursos geológicos y el conocimiento acumulado para producir dióxido de uranio o hexafluoruro de uranio, clave para reactores de agua liviana, posicionando al país como una potencial «Arabia Saudita del uranio».
Gentileza Memo
Fotografía El Periódico de la Energía