Se reúne el directorio de YPF y podrían definir el futuro de Manantiales Behr


Chubut (EP), 18 de febrero ‘26. La expectativa está centrada en torno a la decisión que podrían adoptar hoy los directores, entre los que se encuentra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en una reunión prevista para las 13 horas.

Luego del reclamo del gobierno de Chubut para que YPF termine de concretar la operación de traspaso de Manantiales Behr, frente a la pérdida del apoyo financiero que había presentado Rovella Capital en su oferta por 575 millones de dólares, se espera que hoy surjan novedades desde la operadora conducida por Horacio Marín.

Las opciones son 3, con distintos grados de probabilidad. Por estas horas, la que más “cotiza” en la bolsa de especulaciones es la que sostiene que la oferta de Rovella será definitivamente descartada, ante la imposibilidad de cumplir con el pago del 60% inicial, tal como se había comunicado a la CNV por parte de YPF, el pasado 16 de enero.

El paso no es sencillo de concretar, porque implicaría retroceder sobre una decisión que ya fue comunicada oficialmente al mercado. En ese contexto surge una pregunta inevitable: qué tipo de garantías respaldaban la oferta presentada.

En este tipo de transacciones, donde se negocian activos estratégicos y montos por varios centenares de millones de dólares, la exigencia de garantías de cumplimiento no suele ser un detalle menor. Si la operación avanzó sin ese respaldo formal, el interrogante ya no es sólo financiero, sino institucional.

Entre la opción de negociar con el segundo o revertir el área a la provincia

La segunda opción, a la que se le ven pocas chances —incluso desde círculos cercanos a la propia compañía involucrada—, es que se concedan algunos días más de espera para que Rovella termine de aportar el pago comprometido en una primera etapa, que en total debería ascender a 345 millones de dólares (60% de la oferta total), sin contar el IVA.

La tercera alternativa es que, una vez que se descarte la oferta de Rovella, el directorio podría habilitar el inicio de negociaciones con el segundo oferente, es decir PECOM, que había ofrecido alrededor de 400 millones de dólares.

En ese caso se debe verificar si la operadora mantiene su interés por el activo —fuentes cercanas a la compañía respondieron en forma afirmativa, ante la consulta de ADNSUR—, pero también se debería acordar la forma de pago y otros detalles.

Una cuarta alternativa, si es que no hay acuerdo con ésta ni con los demás oferentes en la lista, es la que planteó el gobierno provincial: “Chubut no puede quedar supeditada a los tiempos financieros de una empresa. Si no están dadas las condiciones para garantizar producción e inversión, el área deberá ser revertida para que el Estado provincial la adjudique a un operador que esté a la altura de las circunstancias”, dijo el gobernador Ignacio Torres, el viernes pasado.

Aunque es un elemento de presión válido, es difícil imaginar ese escenario hoy, sobre todo porque YPF hace cuentas con la venta de Manantiales Behr para reforzar su inyección de inversiones en Vaca Muerta —lo reconoció el propio Marín en diciembre último, en una charla con periodistas en la que ADNSUR estuvo presente—, además de la mirada del gobierno nacional siguiendo el tema. La presencia de Adorni en el directorio, que responde directamente a Karina Milei, refleja ese interés, en el que además está en juego un monto —sea de 575 ó de 400 millones de dólares— que juega un partido aparte en la contabilización de divisas del país.

La gran incógnita: la inversión para 2026

Cualquiera sea la definición que se tome, la incógnita a despejar para Chubut es el monto de inversión que se destinará a un área que está lejos de dar pérdidas. La Secretaría de Energía acaba de certificar que la producción del área no está en caída, sino que creció en términos interanuales, lo que deja una vara elevada para el nuevo concesionario.

Rovella había comprometido inversiones por 160 millones de dólares por año, pero todo indica que ese compromiso quedará escrito en el agua. El monto no es al azar, sino que se vincula con el orden de inversión anunciado por YPF en su declaración jurada de 2025. Esto deja establecida una referencia importante para sostener la actividad, en uno de los pocos bloques chubutenses cuya curva de producción mostró un signo positivo.

Más allá del desenlace societario, la variable decisiva para Chubut no será el monto que ingrese a las arcas de YPF ni el impacto en la contabilidad nacional, sino el programa de inversión que garantice producción, empleo y actividad en 2026. Ese será el verdadero termómetro del cambio de manos.

Gentileza https://www.adnsur.com.ar/

Fotografía Denergia