Río Negro (EP), 19 de febrero ‘26. Será el corazón técnico del proyecto Argentina LNG: conectará Vaca Muerta con la costa y procesará hasta 15.000 toneladas diarias siendo la de mayor capacidad en Argentina.
La provincia de Río Negro se prepara para alojar una de las obras energéticas más relevantes de las próximas décadas. Allí se instalará la planta de fraccionamiento en tierra del proyecto Argentina LNG, una infraestructura que funcionará como eslabón clave entre la producción de Vaca Muerta y la exportación desde la costa atlántica.
La nueva instalación no será un punto más en el mapa gasífero. Según las especificaciones técnicas preliminares, se convertirá en la planta fraccionadora de mayor capacidad instalada en la Argentina, con un rol central en el procesamiento de líquidos y gases asociados provenientes de la producción no convencional.
El complejo estará conectado a través de un poliducto de 22 pulgadas que correrá en paralelo al gasoducto desde Neuquén hasta la zona costera rionegrina. Ese sistema podrá transportar hasta 15.000 toneladas diarias, un salto significativo respecto de los niveles actuales de traslado de líquidos en el país.
El ducto permitirá el movimiento continuo de gas rico y condensados hacia la planta, donde se realizará el fraccionamiento y la estabilización. A partir de ese proceso se separarán productos como propano, butano y gasolinas naturales, insumos estratégicos para la industria petroquímica y el sector energético.
El diseño contempla unidades de separación, sistemas de almacenamiento, infraestructura de carga y descarga, además de equipamiento de control y seguridad industrial. La escala del proyecto exige estándares alineados con normativas internacionales en materia ambiental y operativa.
Desde el Gobierno rionegrino se planteó la necesidad de avanzar más allá del transporte primario del gas. En declaraciones públicas, el gobernador Alberto Weretilneck sostuvo que la provincia debe incorporar procesos industriales vinculados al gas y sus derivados, en lugar de limitarse al paso del recurso hacia otros puntos del país.
La planta se proyecta con un horizonte operativo de aproximadamente 30 años, equivalente a la vida útil estimada del proyecto Argentina Ese plazo implica demanda sostenida de servicios técnicos, mantenimiento, logística, transporte y seguros, además de personal especializado en procesos, instrumentación y gestión ambiental.
Durante la etapa de construcción participarán contratistas y proveedores especializados, mientras que en la fase operativa se consolidará una estructura estable de empleo calificado. También se prevé un efecto indirecto sobre la cadena de suministros y servicios asociados al complejo.
En términos macroeconómicos, la infraestructura apunta a fortalecer la capacidad exportadora y a diversificar la oferta de derivados del gas natural. El proyecto integra gasoductos dedicados, poliductos y buques de licuefacción, configurando un corredor energético desde Vaca Muerta hasta el Golfo San Matías.
La planta funcionará como nodo intermedio entre la producción y la exportación, mejorando la calidad del producto final y la trazabilidad operativa. Con esa pieza en funcionamiento, el esquema busca mayor previsibilidad en los flujos de gas y líquidos, un requisito central para contratos internacionales de largo plazo.
Gentileza https://lu17.com/
Fotografía Sociedad de Hidrocarburos