Los puestos más buscados y mejor pagos de Vaca Muerta pagan hasta $14 millones al mes


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Neuquén (EP), 12 de marzo ‘26. El crecimiento de la actividad explica gran parte de ese fenómeno. Durante diciembre de 2025, la producción de petróleo de la formación llegó a casi 880.000 barriles diarios, mientras que las etapas de fractura acumuladas desde el inicio del desarrollo rozaron las 100.000. Ese ritmo operativo consolidó un nuevo piso de alrededor de 2.300 etapas de fractura mensuales, una dinámica que abre el camino para el objetivo que plantea la industria: alcanzar un millón de barriles diarios en 2026.

Ese salto productivo se apoya en inversiones de gran escala. Solo YPF proyecta desembolsos superiores a u$s6.000 millones, mientras que el conjunto del sector podría duplicar esa cifra a medida que avanzan los desarrollos. En paralelo, grandes obras de infraestructura energética avanzan en la región, entre ellas el oleoducto Vaca Muerta Sur, el Oleoducto Duplicar Norte y la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, todas pensadas para acompañar el crecimiento de la producción.

En ese contexto, el mercado laboral petrolero vive un momento de fuerte demanda de personal especializado. Las empresas operadoras y las firmas de servicios detectan una necesidad inmediata de profesionales capaces de sostener la actividad en perforación, fractura y logística. La escasez de perfiles técnicos impulsa además una competencia creciente entre compañías para atraer talento.

Entre los puestos más buscados aparecen ingenieros de pozo y reservorio, especialistas dedicados a optimizar la producción del shale. También se demandan expertos en logística Midstream, responsables de coordinar el transporte y la cadena de suministro en una industria donde cada etapa del proceso depende de la eficiencia operativa.

La expansión de la infraestructura energética también incrementa la búsqueda de operadores de maquinaria pesada y equipos Side Boom, clave en la construcción de ductos. En el mismo nivel de demanda aparecen soldadores con certificación API, indispensables para garantizar la seguridad y la integridad de las instalaciones petroleras.

La digitalización del sector suma otro perfil estratégico. Las empresas buscan especialistas en automatización y sistemas SCADA, encargados de supervisar y controlar en tiempo real la operación de pozos, plantas y oleoductos. Estas tareas se volvieron centrales en una industria donde la eficiencia tecnológica define buena parte de la rentabilidad.

Los salarios reflejan esa competencia por personal calificado. Según el último informe de remuneraciones de la consultora Randstad, los cargos jerárquicos encabezan la escala salarial. Un gerente de operaciones de perforación o Company Man puede cobrar entre $10,6 millones y $14,1 millones brutos mensuales, dependiendo de la empresa y de la locación del proyecto.

En el nivel técnico especializado también aparecen ingresos muy elevados. Ingenieros de perforación, geólogos y operadores de fracking perciben salarios que van de $7.070.166 a $9.898.242, mientras que ingenieros de reservorio y de producción alcanzan máximos superiores a los $9,3 millones y $8,9 millones, respectivamente.

A esos ingresos se agregan incentivos diseñados para compensar el costo de vida en la región. Durante febrero de 2026, los trabajadores del sector recibieron una Gratificación Cuenca Neuquina de $500.000 por única vez y una Asignación Permanente “Vaca Muerta” de $380.000 mensuales, acordadas por el gremio de Petroleros Privados.

El dinamismo de la cuenca también se refleja en el mercado laboral provincial. Mientras varias provincias registraron caídas en el empleo privado formal durante 2025, Neuquén mostró un crecimiento del 7% en puestos de trabajo y un aumento del 1,8% en la cantidad de empresas, según datos de la consultora Equiibra. Ese contraste posiciona a la actividad energética como uno de los principales motores económicos del país.

Con la mirada puesta en el futuro, el sector también avanza en la formación de nuevos trabajadores. El Instituto Vaca Muerta comenzó en marzo sus cursos orientados a capacitar mano de obra local para cubrir las vacantes que generará la expansión del shale. Las compañías buscan acelerar ese proceso ante la proyección de hasta 40.000 nuevos puestos directos e indirectos hacia el final de la década.