Neuquén (EP), 17 de abril ‘26. La empresa participa en proyectos en conjunto con YPF en nuevos bloques.
La transición energética en marcha está generando nuevas oportunidades para los países productores. En este contexto, Argentina aparece bien posicionada gracias al desarrollo del no convencional y el crecimiento exponencial de Vaca Muerta.
Vaca Muerta se consolida como uno de los principales activos del país, con capacidad para competir a nivel internacional. Desde la mirada de Ana Simonato, CEO de Chevron en Argentina, el panorama global muestra señales positivas para el sector, con expectativas de un fuerte crecimiento de la demanda hacia 2026, lo que abre una ventana de oportunidad para expandir la producción local.
Chevron forma parte del desarrollo del shale argentino desde sus inicios y fue una de las primeras en apostar por el potencial del yacimiento. Su trabajo junto a YPF en el área de Loma Campana marcó un punto de partida para el crecimiento del no convencional en el país, convirtiéndose en un caso testigo dentro de la industria.
Con el paso de los años, la presencia de Chevron se amplió hacia otras áreas estratégicas. La empresa también opera en El Trapial y participa en proyectos en conjunto con YPF en nuevos bloques, lo que refuerza su apuesta por el desarrollo a largo plazo en Argentina. Este proceso posiciona nuevamente a Vaca Muerta como eje central de las inversiones energéticas.
“Estamos operando en El Trapial y somos socios con YPF en Narambuena, donde YPF es el operador”, precisó Simonato. “Tenemos planes para seguir avanzando en esa zona y seguir invirtiendo a largo plazo”, anticipó la directora ejecutiva.
Más allá de los recursos, uno de los grandes desafíos pasa por lograr mayor competitividad. La industria coincide en que la reducción de costos, la eficiencia operativa y el aumento de la escala productiva serán determinantes para sostener el crecimiento en los próximos años. En esa línea, las empresas buscan aplicar experiencia internacional y nuevas tecnologías para mejorar los resultados en el terreno.
En cuanto a la infraestructura, el avance de obras para transporte y procesamiento resulta fundamental para acompañar el aumento de la producción y facilitar las exportaciones. “Trabajar en los costos, alcanzar escala y seguir construyendo infraestructura es crítico para el desarrollo”, sostuvo Simonato.
A la par, el contexto económico local sigue siendo un factor decisivo. La estabilidad macroeconómica, la previsibilidad y el respeto por las reglas de juego aparecen como condiciones necesarias para atraer inversiones de gran escala.
Gentileza https://www.minutoneuquen.com/
Fotografía Chevron