Chubut (EP), 4 de mayo ‘26. La operadora redujo cerca de un 10% su producción en Chubut en el último año, muy por encima del promedio de la cuenca. Gremios y dirigentes advierten por empleos y regalías en el Golfo San Jorge.
La actividad petrolera en la Cuenca del Golfo San Jorge encendió luces de alerta en los últimos días tras confirmarse una fuerte caída en la producción de Pan American Energy (PAE) en el yacimiento Cerro Dragón, el principal activo hidrocarburífero de Chubut.
Según datos del sector, la compañía pasó de producir unos 11.300 m³ diarios a cerca de 9.800 m³ en el último año, lo que representa una caída cercana al 10%. El dato cobra relevancia al compararse con el declino promedio del resto de las operadoras en la cuenca, que ronda el 2%.
La baja se habría acelerado desde comienzos de 2025, en paralelo a cambios en la conducción de la empresa, actualmente encabezada por Fausto Caretta.
Menos actividad y señales de repliegue
En el sector ya se habla de una reducción en la perforación de pozos, menor presencia de equipos y caída en los niveles de inversión, lo que alimenta la hipótesis de un reordenamiento estratégico de PAE fuera del Golfo San Jorge.
Distintas fuentes vinculan este movimiento con una priorización de otros negocios, como el desarrollo no convencional en Vaca Muerta, proyectos de litio en el norte del país y activos energéticos en el exterior.
Reacción sindical y política
El secretario general del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut, Jorge Ávila, fue uno de los más duros: advirtió que la empresa está replicando un esquema similar al que en su momento llevó a la retirada de YPF de varias áreas convencionales.
Desde el plano político, el diputado nacional Juan Pablo Luque pidió reuniones urgentes para analizar la situación, ante el impacto potencial sobre la economía provincial.
Impacto directo: empleo, regalías y pymes
El retroceso de actividad ya empieza a reflejarse en la cadena productiva. Empresas de servicios denuncian dificultades para sostener contratos, mientras crece la preocupación por despidos en el sector.
El efecto también alcanza a las finanzas públicas: una menor producción implica caída de regalías, en una provincia altamente dependiente del petróleo.
En paralelo, Cerro Dragón sigue siendo el principal sostén económico de la región, por lo que cualquier cambio en su nivel de actividad tiene consecuencias estructurales.
El antecedente que inquieta
En la industria, el fantasma es claro: el proceso que atravesó YPF cuando decidió redireccionar inversiones hacia Vaca Muerta, reduciendo progresivamente su presencia en la cuenca.
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