La importancia de restaurar las vertientes y los humedales en la Patagonia


Santa Cruz (EP), 5 de mayo ‘26. En la árida estepa patagónica, el agua volvió a abrirse camino gracias a un proyecto de restauración en Santa Cruz. El trabajo comenzó en 2018 en el Parque Patagonia, con la retirada de ganado y alambrados que habían degradado el terreno. Desde entonces, equipos científicos y técnicos de la Fundación Rewilding Argentina avanzan en la recuperación de estos sistemas vitales.

El rol de los guardaparques

Román Mosqueira, guardaparque e integrante de la Estación Biológica El Unco, explica que las vertientes son “como oasis” en medio de la estepa. Su recuperación no solo mejora el paisaje, sino que redefine el equilibrio ecológico de toda la región.

Oriundo de Chubut y graduado en Córdoba, Román ingresó a Rewilding en 2023. Hoy lidera proyectos de restauración de humedales y control de especies invasoras. “El objetivo no es construir algo nuevo, sino ayudar a que el sistema vuelva a funcionar”, resume en dialogo con el portal Río Negro.

Acciones concretas

Las tareas de restauración incluyen la limpieza de cauces obstruidos; la remoción de especies exóticas invasoras como menta y berro; la recanalización de vertientes y pequeñas retenciones para regular el flujo y la plantación de especies nativas como juncos y ciperáceas.

El resultado es visible, un humedal que en cuatro años pasó de 8 a 30 hectáreas y sigue creciendo. Actualmente, el equipo trabaja sobre seis vertientes activas, aunque se han identificado más de 100 en el parque.

Señales de recuperación

Los humedales en la estepa patagónica son vitales, su recuperación está cambiando el paisaje de Santa Cruz.

La regeneración se percibe en tres etapas; el agua fluye con mayor continuidad y permanece en superficie; regresan especies hidrófilas y se expanden zonas verdes; y aparecen aves y mamíferos, confirmando que el sistema vuelve a funcionar.

Valor ecológico y comunitario

En ambientes áridos, los humedales cumplen un papel clave: retienen agua, mantienen suelos húmedos y permiten el desarrollo de vegetación. Además, la restauración incorpora un componente comunitario: los pobladores locales aportan conocimiento sobre las vertientes y el uso histórico del territorio.

La experiencia en el Parque Patagonia demuestra que los ecosistemas tienen capacidad de resiliencia. Tras años de degradación, con tiempo y condiciones adecuadas, pueden regenerarse. “Quizá no vuelva a ser exactamente como antes, pero se trata de encontrar un equilibrio que permita que la vida siga sosteniéndose”, reflexiona Mosqueira.

Gentileza https://www.eldiarioweb.com/

Fotografía CR2