Santa Cruz (EP), 6 de mayo ‘26. En el marco del Día de la Industria Minera, el 7 de mayo, Cerro Vanguardia (CVSA) se consolida como un caso emblemático de cómo la actividad puede trascender su rol productivo para convertirse en un actor clave en el desarrollo sostenible de las comunidades donde opera. Con más de 27 años de actividad continua en Santa Cruz, la compañía no sólo extendió ampliamente su vida útil original de 10 años, sino que también evolucionó en la forma de construir legitimidad, pasando de ser una operación industrial a un socio estratégico del crecimiento local.
En Puerto San Julián, a 150 kilómetros del yacimiento, la población más cercana, este compromiso se refleja en un impacto estructural: CVSA es el principal empleador de la localidad, con más de 1.200 puestos de trabajo directos y una fuerte participación de mano de obra local. De todos modos, su aporte excede ampliamente la generación de empleo. A través de un modelo de gestión basado en la cercanía, el diálogo y la planificación conjunta, la compañía impulsa de manera continua iniciativas que fortalecen capacidades, diversifican la matriz productiva y mejoran la calidad de vida de la población.
Un pilar central de esta estrategia es la Fundación Agencia de Desarrollo (FAD), creada en 2006 por CVSA junto al gobierno local, para canalizar inversiones y programas orientados a mejorar la salud, la educación, la infraestructura y el desarrollo emprendedor de Puerto San Julián. Con un presupuesto en crecimiento sostenido financiado por CVSA, la FAD es clave en la realización de obras concretas -como en el hospital donde también aporta equipamiento clave para la atención sanitaria- como en el otorgamiento de microcréditos, capacitaciones y el acompañamiento a sectores productivos como la pesca, el turismo y la ganadería para generar nuevas oportunidades.
En paralelo, Cerro Vanguardia ha impulsado iniciativas que promueven la transparencia y la participación comunitaria, como el Programa de Monitoreo Ambiental Participativo, donde vecinos de Puerto San Julián se involucran directamente en el control de la calidad del agua, y el programa Empresa Abierta, que acerca a la comunidad a la operación minera para que tenga la posibilidad de conocer de primera mano sus procesos. Estas acciones no solo fortalecen la confianza, sino que también consolidan una relación basada en la información, el diálogo abierto, la trazabilidad y la corresponsabilidad.

El compromiso con el desarrollo local también se expresa en alianzas con organizaciones especializadas que potencian el impacto social. Programas educativos junto a Fundación Leer, iniciativas de innovación con la Red de Innovación Local (RIL), y capacitaciones para emprendedores —como el programa de manipulación de alimentos junto a Cookins que facilitó la formalización de más de un centenar de vecinos— son ejemplos concretos de cómo la compañía invierte en capital humano y en el futuro de la comunidad.
Este enfoque adquiere aún mayor relevancia en el contexto actual, donde Cerro Vanguardia transita una etapa de cierre progresivo. Lejos de representar un punto final, este proceso es gestionado como una fase más del ciclo productivo, integrando dimensiones ambientales, económicas y sociales.
En este sentido, las acciones que hoy se desarrollan en Puerto San Julián —desde la formación educativa hasta el fortalecimiento institucional y el impulso al emprendedurismo— forman parte de una estrategia de largo plazo orientada a consolidar capacidades locales más allá de la actividad minera. Así, Cerro Vanguardia reafirma su compromiso con la comunidad y contribuye a sentar las bases de un desarrollo autónomo y sostenible. Con su experiencia de 27 años, logra ser un referente en el aporte de valor generado por la industria minera en su rol de motor de desarrollo territorial. Demuestra, así, que la licencia para operar se construye día a día a través de la generación de valor compartido, la transparencia y una visión de futuro que incluye a toda la comunidad.