La Cuenca San Jorge quedó afuera del primer reparto de mega inversiones energéticas


Chubut (EP), 12 de mayo ‘26. Aunque Chubut adhirió al RIGI, la provincia quedó afuera de la primera ola de megaproyectos aprobados por Nación. El nuevo esquema de inversiones concentra capitales en Vaca Muerta y provincias mineras.

Aunque Chubut adhirió al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la provincia no aparece entre los territorios que concentran los primeros megaproyectos aprobados por Nación. El nuevo mapa de inversiones energéticas y mineras favorece al shale, el litio, el cobre y la infraestructura exportadora, mientras la Cuenca del Golfo San Jorge pierde protagonismo relativo frente a Vaca Muerta y las provincias cordilleranas.

Desde su reglamentación, en agosto de 2024, el RIGI pasó de ser una herramienta legal a convertirse en un indicador concreto de hacia dónde se orienta el capital de gran escala en la Argentina. Según un informe de la consultora Globaris publicado por Bloomberg Línea, ya se presentaron 36 proyectos por unos US$85.000 millones, con participación de 44 empresas de diez países.

Hasta ahora fueron aprobadas doce iniciativas por US$17.198 millones, equivalentes a cerca del 20% del total proyectado. Entre ellas aparecen desarrollos vinculados a minería, petróleo, gas, energías renovables e infraestructura logística.

En ese grupo figuran el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), actualmente en ejecución en Río Negro; Southern Energy, también asociado al desarrollo exportador de gas; el parque solar El Quemado de YPF Luz en Mendoza; y proyectos mineros como Los Azules, en San Juan, y Río Tinto en Salta.

El esquema también incluye parques eólicos, desarrollos siderúrgicos y ampliaciones portuarias, todos asociados a actividades con perfil fuertemente exportador.

UN MAPA ENERGÉTICO QUE SE CORRE HACIA EL SHALE Y LA MINERÍA

El RIGI garantiza estabilidad fiscal, cambiaria, aduanera y jurídica por 30 años para inversiones superiores a US$200 millones consideradas estratégicas. En función de la cantidad de iniciativas presentadas, el gobierno nacional prorrogó el régimen hasta agosto de 2027.

Según datos difundidos por el Banco Central, ya ingresaron al país US$1.205 millones vinculados a proyectos encuadrados en el programa, con un saldo favorable de US$762 millones.

La minería concentra el mayor volumen de inversiones comprometidas, con US$46.425 millones, mientras que petróleo y gas suman US$37.255 millones. Sin embargo, dentro del sector energético el predominio corresponde casi exclusivamente al desarrollo no convencional y a la infraestructura exportadora asociada a Vaca Muerta.

El cobre lidera por monto de inversión, con cinco proyectos que reúnen más de US$31.000 millones, encabezados por Josemaría, en San Juan. El litio, en tanto, encabeza la cantidad de presentaciones, con once iniciativas distribuidas principalmente entre Salta y Catamarca.

En hidrocarburos hay diez proyectos presentados y dos ya aprobados. Entre los próximos movimientos esperados aparece LNG Argentina, impulsado por YPF y Vista Energy, que podría convertirse en una de las mayores inversiones bajo el paraguas del régimen.

CHUBUT, AFUERA DE LA PRIMERA OLA

La distribución territorial de los proyectos muestra una fuerte concentración. San Juan lidera en cantidad y volumen de inversiones, seguida por Neuquén, Río Negro, Salta y Catamarca.

En ese esquema, Chubut quedó hasta ahora fuera de la primera ola de inversiones RIGI, pese a haber adherido formalmente al régimen.

La situación refleja varias limitaciones estructurales. Por un lado, la vigencia de la Ley 5001 continúa bloqueando proyectos de minería metalífera a cielo abierto, uno de los sectores que más iniciativas tracciona dentro del programa nacional.

Por otro lado, la Cuenca del Golfo San Jorge no participa actualmente de los grandes desarrollos hidrocarburíferos asociados al shale exportador, que concentran la mayor parte de las inversiones energéticas aprobadas.

A eso se suma la falta de capacidad de transporte eléctrico en líneas de alta tensión, una restricción que también condiciona nuevos proyectos de energías renovables e industriales de gran escala.

El resultado es un escenario en el que el RIGI no sólo atrae inversiones, sino que también empieza a redefinir el mapa productivo y energético argentino: mientras Vaca Muerta consolida su centralidad y provincias cordilleranas capitalizan el auge minero, Chubut y Santa Cruz siguen sin lograr proyectos de gran escala aprobados dentro del esquema.

EMPRESAS NACIONALES Y EMPLEO

Entre las compañías participantes existe una fuerte presencia de capitales argentinos. En los proyectos aprobados o presentados aparecen firmas como YPF, Pan American Energy, Pluspetrol, Vista, Pampa Energía, YPF Luz, Tecpetrol, PCR y Techint, entre otras.

Según expuso el Gobierno nacional ante la Cámara de Diputados, los proyectos aprobados podrían generar más de 30.000 puestos de trabajo entre empleo directo e indirecto.

Sin embargo, la distribución también aparece concentrada territorialmente. San Juan lidera las proyecciones laborales por el peso de los proyectos mineros, mientras Santa Fe, Buenos Aires y Río Negro reúnen otra parte importante del empleo estimado.

Especialistas advierten además que gran parte de esos puestos corresponden a etapas de construcción, con fuerte demanda temporal de mano de obra, pero menor impacto posterior en empleo permanente.

A casi dos años de su implementación, el RIGI empieza así a mostrar un efecto concreto: no sólo cuáles son los sectores que atraen capitales, sino también qué provincias logran integrarse al nuevo ciclo de inversiones estratégicas y cuáles permanecen, al menos por ahora, fuera del radar principal.

Gentileza https://www.adnsur.com.ar/

Fotografía ADNSUR