Neuquén (EP), 19 de mayo ‘26. La petrolera solicitó el paraguas fiscal del RIGI para unificar dos bloques operativos y escalar la producción no convencional en la Cuenca Neuquina.
Una mole de hormigón y acero destinada al tratamiento de hidrocarburos modificará el paisaje extractivo de la Cuenca Neuquina. La firma GeoPark proyecta edificar una Central Processing Facility (CPF) en el área Puesto Silva Oeste para centralizar la recepción del crudo no convencional. Esta planta de procesamiento funcionará como el núcleo operativo de un entramado de cañerías que busca optimizar la evacuación del recurso hacia los centros de distribución.
La ingeniería de superficie recibirá el aporte directo de una campaña de perforación horizontal intensiva que ya registra actividad concreta en el terreno. Las cuadrillas de trabajo iniciaron en marzo las tareas de perforación en el bloque Loma Jarillosa Este para testear la respuesta de la roca. La gerencia destinará un presupuesto de entre USD 80 y 100 millones durante 2026 para consolidar esta primera etapa de reactivación. El objetivo inmediato consiste en elevar el piso productivo actual de 1.500 barriles equivalentes por día hasta alcanzar un rango de 5.000 o 6.000 boepd antes del cierre de este año.
El diseño técnico del proyecto propone la unificación de los yacimientos Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste bajo un mismo paraguas de administración industrial. Las autoridades de la empresa recurrieron a la figura legal del Vehículo de Proyecto Único (VPU) para evitar la dispersión de recursos económicos en la zona. Esta estrategia corporativa facilita la unificación de las instalaciones de transporte y los sitemas de separación de fluidos en un solo polo logístico. Con esta centralización de las estructuras, la firma busca implementar un modelo de explotación por modo factoría que reduzca los costos operativos por pozo.
El despliegue de esta infraestructura requiere un marco de estabilidad regulatoria de largo plazo que proteja el flujo de capitales frente a los vaivenes de la macroeconomía argentina. La compañía formalizó una solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para obtener garantías impositivas y aduaneras específicas. Los geólogos advierten que el extraordinario potencial geológico de la roca requiere un esquema de previsibilidad cambiaria y fiscal equivalente. El programa global contempla un desembolso superior a los USD 1.000 millones, una cifra que supera holgadamente el piso mínimo fijado por la normativa nacional para el upstream petrolero.
El responsable de la conducción regional de la firma ponderó las ventajas geológicas de la cuenca no convencional al momento de justificar este agresivo plan de expansión. Ignacio Mazariegos, director de la Unidad de Negocios Argentina de GeoPark, convalidó la continuidad de los trabajos en el territorio neuquino mediante definiciones de fuerte compromiso corporativo. El directivo remarcó que “Vaca Muerta es una apuesta estratégica para GeoPark. Tenemos un plan en marcha y bloques con potencial probado”. Esta postura corporativa busca posicionar a la operadora independiente en el pelotón de las grandes productoras que dinamizan las exportaciones energéticas del país.
La arquitectura institucional del plan descansa sobre una alianza societaria permanente con el Estado neuquino a través de su brazo petrolero. La corporación pública Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) participa activamente como socia minoritaria en los bloques seleccionados para el desarrollo industrial. Esta presencia estatal funciona como un reaseguro para la administración local de los derechos hidrocarburíferos y la fiscalización ambiental de los yacimientos. La interacción entre los fondos privados y los intereses gubernamentales busca alinear las metas de extracción con los planes de infraestructura de la gobernación.
La presentación de las carpetas técnicas ante las oficinas federales expone la articulación política necesaria entre las distintas esferas de la administración pública. El director de la petrolera asoció el pedido de beneficios fiscales con la necesidad de potenciar la llegada de grandes capitales financieros. Al respecto, Ignacio Mazariegos afirmó que “Nos presentamos al RIGI porque potencia el alcance de una inversión de esta escala. Es exactamente para lo que fue diseñada esta herramienta y una muestra de la coordinación entre el Gobierno Nacional, la Provincia y las empresas para impulsar el desarrollo de la cuenca y el país”.
La meta máxima del consorcio petrolero aspira a consolidar un cambio radical en el volumen de crudo que inyecta en el sistema nacional de transporte. La planificación de la compañía establece un plazo de apenas tres años para saltar desde los actuales 1.500 barriles diarios a un techo de 20.000 barriles por día. Este fuerte incremento de los volúmenes transformará por completo la escala comercial de la empresa en el mercado hidrocarburífero local. La consolidación de este polo productivo otorgará una mayor previsibilidad al abastecimiento de las refinerías domésticas.
La sostenibilidad de esta megaestructura en la Patagonia quedará supeditada a la disciplina financiera de los inversores durante las próximas campañas operativas. El ejecutivo de la compañía ratificó la intención de fijar raíces sólidas en la región mediante una adecuada asignación de los recursos técnicos. Sobre este punto, Ignacio Mazariegos concluyó que “Queremos consolidarnos como un actor de largo plazo en Neuquén, enfocados en ejecutar con disciplina y generar valor para la Provincia”. La prueba definitiva para este ambicioso programa de inversión se medirá en la velocidad real de perforación de los pozos y en la puesta en marcha efectiva de las cañerías de evacuación.
Gentileza NA
Fotografía GeoPark