El proyecto de NGLs de TGS apunta a resolver el cuello de botella de los líquidos de Vaca Muerta


Neuquén (EP), 5 de junio ‘26. El proyecto de líquidos de gas natural que impulsa TGS avanza como una de las obras industriales más relevantes asociadas al desarrollo de Vaca Muerta.

La iniciativa, con una inversión estimada en 3.000 millones de dólares, incorpora una nueva cadena de procesamiento, transporte y fraccionamiento de NGLs que permitirá captar los líquidos asociados al gas no convencional que hoy no pueden ser industrializados por falta de capacidad instalada.

La empresa prevé que el sistema esté operativo hacia 2030, con un plazo de ejecución de 45 meses una vez completados los procesos técnicos y regulatorios.

El plan contempla una planta de acondicionamiento en Tratayén con capacidad para procesar 43 millones de metros cúbicos diarios, ubicada en el nodo donde convergen los principales gasoductos de la cuenca neuquina. Esta instalación permitirá separar gas seco y líquidos antes de su transporte hacia la costa atlántica.

El proyecto incluye además un poliducto de 573 kilómetros entre Tratayén y Bahía Blanca, diseñado para trasladar los líquidos hacia una nueva planta de fraccionamiento y un sistema de almacenamiento y exportación en el complejo portuario del sur bonaerense.

La infraestructura actual de procesamiento de líquidos, concentrada en la planta de Cerri, opera al límite de su capacidad. El incremento de producción de gas en Vaca Muerta, impulsado por la entrada en operación del Gasoducto Perito Moreno, trasladó el cuello de botella hacia la etapa de extracción y fraccionamiento de NGLs.

La falta de capacidad para procesar etano, propano, butano y gasolina natural genera pérdidas de valor y limita el potencial exportador del país. El proyecto de TGS busca absorber ese excedente y habilitar una nueva vía de monetización del gas.

La instalación prevista en Bahía Blanca permitirá fraccionar los líquidos en productos comerciales y abastecer tanto a la industria petroquímica como a mercados externos. El desarrollo de infraestructura portuaria asociada al proyecto habilitará la exportación de LPG y gasolina natural, con un potencial estimado de ingresos por 1.200 millones de dólares anuales.

La disponibilidad de etano adicional también podría fortalecer la producción de polietileno si se concretan inversiones complementarias en el polo petroquímico.

El avance del proyecto requiere definiciones regulatorias vinculadas al transporte de líquidos, a los permisos de exportación y a los acuerdos de suministro con las productoras de la cuenca. La magnitud de la inversión implica la necesidad de financiamiento externo y de contratos de largo plazo que aseguren la utilización de la capacidad instalada.

La demanda internacional de LPG y gasolina natural, sujeta a ciclos de precios y a la competencia de otros proveedores del Atlántico, constituye un factor adicional a considerar en la planificación.

El desarrollo de esta infraestructura permitiría procesar una mayor proporción de los líquidos asociados al gas de Vaca Muerta y reducir la dependencia de instalaciones existentes.

La combinación de una planta de acondicionamiento en origen, un poliducto de escala y un complejo de fraccionamiento y exportación en Bahía Blanca configura una nueva plataforma industrial para la cadena de valor del gas natural. Su ejecución modificaría la estructura logística del sector y ampliaría la capacidad exportadora del país en productos derivados del gas.

Gentileza https://runrunenergetico.com/

Fotografía www.tgs.com.ar