Chubut y Santa Cruz ya perdieron casi 20.000 empleos registrados


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Santa Cruz (EP), 16 de junio ‘26. En Vaca Muerta, el salto fue inverso, con 35.000 nuevos empleos en los últimos 10 años, aunque no todo es fruto del petróleo. El dato sorpresivo: el empleo cayó levemente en la última medición del mercado laboral neuquino.

Entre enero y marzo de 2024, en Chubut había 105.811 puestos de trabajo registrados. Menos de dos años después, en el tercer trimestre de 2025, último dato disponible en esa serie de la Secretaría de Trabajo de la Nación, el registro se encontraba en 97.020. Es decir, casi 8.800 empleos perdidos.

Es probable que cuando la estadística se complete, la brecha se haya ampliado. Los datos parciales, para enero de 2026, confirman la tendencia negativa, ya que durante ese mes, en Chubut se registraron 93.000 empleos registrados. Si esa marca se sostuvo hasta marzo, el retroceso contra 2024 habrá alcanzado casi 13.000 empleos destruidos en la provincia.

Incluso si la comparación se realiza contra el tercer trimestre de 2023 -es decir, utilizando el mismo período del año para evitar posibles distorsiones estacionales- la tendencia sigue siendo negativa. En ese caso, el empleo registrado privado en Chubut pasó de 103.594 a 97.020 puestos, una reducción de 6.574 trabajadores.

Se toma como punto de partida el primer trimestre de 2024 porque coincide con el anuncio de YPF de retirarse de las áreas maduras de la región, en un contexto donde la declinación de los yacimientos convencionales ya venía manifestándose desde años anteriores.

Cuáles son los sectores que perdieron más trabajadores: ¿sólo el petróleo?

El petróleo explica una parte importante de la caída, aunque no en la magnitud que puede intuirse. La percepción social que viene comentándose en la región no termina de reflejarse en las estadísticas oficiales, que contabiliza 3.000 empleos menos en el sector. La cifra contrasta con otras apreciaciones, como las afirmaciones desde el sindicato, que ha hablado de cifras superiores a los 6.000 empleos perdidos, al contabilizar la merma de afiliados. En ese marco, fueron vox populi los “retiros voluntarios” (o “renuncias consensuadas”) en grandes cantidades o, en el mejor de los casos, jubilaciones.

Según el ‘Boletín de empleo registrado por provincia’, elaborado por el Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial que publica el Ministerio de Capital Humano de la Nación, la rama de actividad ‘Extracción de petróleo crudo y gas natural’ ocupaba en el primer trimestre de 2024 a un total de 13.066 trabajadores registrados en Chubut.

Esa nómina de personal netamente vinculado al petróleo se redujo fuertemente, hasta 10.048 empleos registrados en el tercer trimestre de 2025. La diferencia exacta es de 3.018 puestos laborales y si bien parece más baja que aquellos indicios mencionados más arriba explica una parte sustancial de la caída total observada en el período.

Un dato llamativo es que se aceleró especialmente el año pasado, porque en enero de 2025 todavía se registraban más de 12.000 operarios. Es decir que en 9 meses del año pasado se perdieron unos 2.000 empleos.

El sector petrolero en Chubut tuvo su auge en 2015, cuando alcanzó los 14.838 empleos registrados en la provincia. La retracción frente a ese nivel máximo es de casi 5.000 trabajadores menos y podría ampliarse, con próximas actualizaciones de datos estadísticos oficiales.

El trabajo perdido en otros rubros de Chubut

La merma de la actividad petrolera, marcada no sólo por la salida de YPF sino también los ajustes de las demás operadoras, impactó además en otros sectores, como el de ‘transportes de tuberías’, en el que hay una disminución de 500 empleos; una cifra similar se perdió en «manipulación de carga, almacenamiento y depósito’, al igual que en ‘servicios jurídicos y contables para empresas’. Entre las 3 ramas, suman más de 1.500 empleos perdidos.

Como principal empleador, el rubro ‘comercio’ suele mostrar alta sensibilidad frente a los vaivenes del mercado. El sector pasó de 21.764 empleos (el más alto en cantidad de trabajo), en el primer trimestre de 2024, a 21.350, lo que significa una disminución de algo más de 400 empleos en el período analizado.

El dato de comercio también parece contraintuitivo, porque se percibe una gran cantidad de cierre de locales (el gremio habló meses atrás de 600 despidos), pero puede que haya rotaciones de empleados entre comercios que cierran y otros que abren, en un contexto de marcada retracción del consumo y menor poder adquisitivo.

Qué pasó con la construcción

En Chubut, la construcción es otra de las ramas con fuerte pérdida de empleos, aunque los datos oficiales también vuelven a tomar cierta distancia de la percepción social, o de los indicadores que manejan los gremios del sector.

En el registro oficial, el sector cayó de 8.188 empleos en el primer trimestre de 2024, a 7.027 en el tercer trimestre del año pasado. La diferencia implica unas 1.000 personas que perdieron su empleo, pero podría ser mayor (recordando que los datos llegan hasta el tercer trimestre de 2025).

En los últimos meses, sólo en Comodoro se informó que la bolsa de empleo que maneja la Uocra superó los 1.800 trabajadores, tal como le dijo Raúl Silva a ADNSUR en el mes de abril pasado.

La industria manufacturera también muestra una fuerte retracción, al caer desde 15.228 empleos registrados en el primer trimestre de 2024, hasta 13.422 en el tercero de 2025. Más de la mitad de la pérdida se da en el sector de ‘alimentos’.

El sector ‘hoteles y restaurantes’ de Chubut también explica una porción fuerte de los empleos perdidos, al caer de 4.000 a 3.500 trabajadores registrados en el mismo lapso.

Lejos del pico alcanzado en 2015

Chubut alcanzó su máximo nivel de empleo en el cuarto trimestre del año 2015, con 106.801 empleos registrados. En ese momento, los petroleros concentraban 14.384 empleos y esa rama se mantuvo desde entonces por encima de los 12.000 empleos, hasta caer a los 10.000 en la última medición disponible.

Un dato que permite entender la disminución del mercado laboral es que hasta aquel período había tenido un ciclo de fuerte crecimiento. Si se compara contra la década de 1990, cuando el promedio de puestos laborales registrados rondó los 45.000 empleos por año, frente a la población de ese momento (357.189 habitantes, según el censo de aquel año), había una relación de 112 empleos por cada 1.000 habitantes.

En 2015, esa relación saltó hasta los 188 empleos por cada 1.000 habitantes, contabilizando los empleos registrados contra una población de 567.000 habitantes, según las proyecciones de INDEC.

Así, mientras la población creció un 59%, en el mismo período el empleo lo hizo muy por encima de ese crecimiento demográfico, en un 167%. Es algo habitual en ciclos expansivos, a partir de la explosión de recursos naturales. Desde entonces, inició un proceso de retracción.

Si Chubut hubiera mantenido la misma proporción de empleo registrado por habitante que alcanzó durante el pico de actividad de 2015, hoy debería tener alrededor de 115.000 puestos registrados. Sin embargo, el dato oficial muestra apenas 97.000, una diferencia cercana a 18.000 empleos.

Santa Cruz, en espejo con Chubut

Los datos para Santa Cruz son un reflejo de lo ocurrido en Chubut. En el primer trimestre de 2024, contaba con 64.747 empleos registrados, mientras que, en el tercer período de 2025, se había achicado a 53.574, con una diferencia de 11.173 empleos. A enero de este año, la tendencia decreciente se mantuvo, ya que el registro oficial presenta 52.900 trabajadores registrados para ese período.

De ese total, el petróleo explica la pérdida de más de 3.000 empleos, considerando que en el inicio de la serie había 8.547 puestos registrados, cayendo a 5.502. Más drástico fue el golpe en la construcción santacruceña, que perdió casi 3.600 trabajadores, al pasar de 6.128 a solamente 2.536.

Los puertos santacruceños explican otros 700 puestos perdidos, ya que la pesca cayó desde 3.887 a 3.148 empleos, mientras que la industria manufacturera retrocedió desde 3.500 hasta 3.293.

La rama ‘Servicios de transporte y almacenamiento’ suma otro importante número de empleos perdidos, al caer desde 6.702 a 5.368 trabajadores registrados. Servicios inmobiliarios y empresariales perdió más de 1.000 empleos, explicado sobre todo por el rubro ‘Servicios jurídicos y contables a empresas’, que cayó de 4.592 a 3.694.

También en Santa Cruz, el pico de empleo se alcanzó en el cuarto trimestre de 2015, con 67.303 trabajadores registrados, de los cuales 10.929 se desempeñaban en ‘Extracción de petróleo y gas natural’.

El salto de Neuquén es de 35.000 nuevos empleos, pero en un lapso de 10 años

En el mismo período de comparación, Neuquén es una de las pocas provincias que mostró un crecimiento en la cantidad de empleo, aunque está por debajo de lo que la expectativa desmedida pretende mostrar, generada incluso de manera irresponsable por algunos funcionarios nacionales.

En el primer trimestre de 2024, la provincia neuquina contabilizaba 149.653 empleos registrados, elevándose hasta los 153.002 en el tercer trimestre de 2025. El dato parcial de enero de este año refleja que esa curva no siguió creciendo. Por lo contrario, muestra un retroceso de unos mil puestos laborales.

De todos modos, la tendencia general es de crecimiento -hay nuevos anuncios de YPF y otras operadoras para intensificar la actividad, aunque al mismo tiempo cada vez más producción se consigue con más eficiencia y no (proporcionalmente, al menos) con más trabjadores- y los datos disponibles reflejan que el pico de empleo en la serie histórica se alcanzó en el primer trimestre de 2025, con 155.602 empleos registrados. Ese número reflejó un salto de más de 35.000 empleos frente al nivel del año 2015, tomando el período en que Chubut y Santa Cruz alanzaban su máximo nivel de empleo.

El motor del empleo neuquino se explica en parte, pero no solamente, por la explosión de Vaca Muerta, ya que los últimos datos reflejan que el sector ocupa a 25.392 trabajadores, lo que significó una merma frente a los 26.277 del primer trimestre de 2024. En 2015, el sector ocupaba a 21.534 trabajadores, lo que mostraría que el gran salto de empleo se dio en otros rubros conexos.

Pasando en limpio, el empleo petrolero creció en Neuquén, pero esa oscilación entre 4.000 y 5.000 empleos adicionales, según el período que se tome para comparar, parece lejos de lo que muestran los análisis demasiado tomados por el optimismo.

Hay otros rubros que tuvieron crecimientos similares, tomando en este caso el punto de partida de 2015. La industria manufacturera, por ejemplo, subió en alrededor de 4.500 empleos, al igual que ‘Transportes de cargas’, mientras que ‘Hoteles y restaurantes’ sumó otros 3.500 trabajadores, tomando como referencia el período de los últimos 10 años.

Los datos muestran que el empleo no se mueve únicamente dentro de los yacimientos. Cuando una cuenca atraviesa una fase expansiva, el efecto alcanza también al comercio, la construcción, el transporte, la gastronomía y los servicios. Eso ocurrió en Chubut durante el auge de la Cuenca del Golfo San Jorge y hoy puede observarse en Neuquén alrededor de Vaca Muerta. La diferencia es que mientras una región sigue incorporando inversiones y trabajadores, la otra enfrenta un proceso inverso.

La necesidad de que empiece un conteo inverso

Los números oficiales muestran que el ciclo de expansión en la cuenca San Jorge ya no existe.

Mientras tanto, Neuquén recorre el camino inverso. La riqueza hidrocarburífera sigue estando bajo el suelo patagónico, pero cada vez más empleo, inversiones y oportunidades parecen desplazarse hacia el norte.

La pregunta que empieza a emerger detrás de las estadísticas ya no es cuántos puestos de trabajo se perdieron, sino cuántos podrán recuperarse y bajo qué modelo productivo.

Si los datos confirman la tendencia observada hasta comienzos de 2026, el principal desafío para Chubut y Santa Cruz no será administrar una transición petrolera, sino evitar que ese camino termine convirtiéndose en un proceso permanente de achicamiento económico.

Gentileza https://www.adnsur.com.ar/