Neuquén (EP), 15 de julio ‘26. El gas puede transformarse en distintas cadenas de valor con usos, mercados e infraestructuras diferentes.
Vaca Muerta se convirtió en una de las grandes apuestas energéticas de Argentina, pero su desarrollo no depende solamente de extraer más gas y petróleo. Detrás del crecimiento de la formación neuquina, se debe entender que el gas no es un único producto, sino que puede transformarse en distintas cadenas de valor con usos, mercados e infraestructuras diferentes.
Vaca Muerta necesita una estrategia amplia para aprovechar sus recursos al máximo. En ese camino aparecen tres grandes protagonistas dentro del negocio del gas: el Gas Natural Licuado (GNL), el Gas Natural Comprimido (GNC) y el Gas Licuado de Petróleo (GLP). Cada uno cumple una función específica y puede aportar soluciones distintas para la industria, el transporte y las exportaciones.
El GNL es la alternativa que permite llevar el gas argentino a mercados lejanos. A través de un complejo proceso de enfriamiento extremo, el gas natural pasa a estado líquido y reduce su volumen unas 600 veces, lo que facilita su traslado en grandes barcos hacia destinos como Europa o Asia.
Para avanzar con esta cadena se necesitan inversiones millonarias y una infraestructura de alta complejidad. El proceso incluye plantas de tratamiento, instalaciones de licuefacción, grandes tanques de almacenamiento, barcos especializados y terminales capaces de devolver el gas a su estado original antes de ingresarlo a las redes de consumo.
Por otro lado, el Gas Natural Comprimido (GNC) no busca llegar a mercados internacionales, sino resolver necesidades más cercanas. Al mantener el gas en estado gaseoso pero aumentar su presión, permite utilizarlo en vehículos pesados, industrias y zonas donde todavía no existe una red de gasoductos.
El desarrollo del GNC puede ser una herramienta importante para reducir costos en el transporte vinculado a la actividad petrolera. Camiones que abastecen los yacimientos, flotas de transporte y localidades alejadas pueden aprovechar esta alternativa mediante estaciones de carga y sistemas de traslado conocidos como gasoductos virtuales.
El tercer eslabón es el Gas Licuado de Petróleo (GLP), un producto diferente al gas natural porque está compuesto principalmente por propano y butano. Su producción está relacionada con el procesamiento del llamado gas húmedo, que contiene componentes de mayor valor comercial.
El GLP permite sumar valor al recurso extraído mediante su utilización en garrafas, industrias, petroquímica y exportaciones. Su manejo resulta más sencillo que el del GNL, ya que requiere menores condiciones de temperatura y presión para su almacenamiento y transporte.
Empresas productoras, autoridades nacionales y provinciales, además de los actores vinculados a la infraestructura energética, tienen por delante el desafío de coordinar estas tres cadenas para lograr un desarrollo equilibrado en torno a Vaca Muerta. La planificación será clave para evitar cuellos de botella y aprovechar cada parte del recurso disponible que ofrece la formación neuquina.
Gentileza https://www.minutoneuquen.com/
Fotografía Minería y Proyectos