Operativo naval histórico prepara la ruta del petróleo patagónico mar adentro


Río Negro (EP), 27 de julio ‘26. La costa atlántica de la Patagonia se prepara para protagonizar un salto de escala inédito en la logística de los combustibles. En las aguas de Punta Colorada, el diseño de la futura terminal marítima contempla la llegada habitual de buques tanqueros de la clase VLCC, auténticos gigantes del mar capaces de cargar cerca de dos millones de barriles de crudo por viaje. Esta infraestructura permitirá que la producción hidrocarburífera argentina abandone los volúmenes tradicionales para competir de manera directa en los grandes mercados internacionales.

Para habilitar este canal de exportación masivo resulta indispensable ejecutar obras de ingeniería pesada bajo el agua. El eslabón central del sistema consiste en conectar los grandes tanques de almacenamiento construidos en tierra firme con el punto de carga ubicado mar adentro. A cinco kilómetros de la línea de costa, un sistema de monoboyas fondeado mediante anclas y cadenas de alta resistencia servirá como punto de amarre para las embarcaciones de máximo calado.

La instalación del caño submarino que unirá la tierra con el mar está a cargo de una embarcación de características excepcionales. El buque de tendido de tuberías Seminole completó un recorrido transatlántico desde las costas de Nigeria para sumarse a los trabajos en el litoral argentino. Su tarea técnica consiste en depositar sobre el lecho marino la línea que conducirá el petróleo hasta la terminal flotante, garantizando un flujo continuo y seguro hacia los tanques de los buques exportadores.

El traslado de la maquinaria y los barcos de apoyo exigió una logística internacional de alta complejidad antes de encarar la fase final en Río Negro. A través del transporte pesado semisumergible White Merlin, arribó a las aguas del estuario bonaerense la flota secundaria que prestará soporte en las tareas operativas. Sobre la cubierta de esta nave viajaron dos remolcadores especializados, encargados de asistir las maniobras de posicionamiento y montaje en mar abierto.

El desembarco de estas unidades auxiliares requiere de un procedimiento de alta precisión que combina profundidad marítima y calma meteorológica. El operativo contempla la inundación controlada del buque de carga hasta alcanzar los 22 metros de profundidad cerca del canal de acceso a Puerto Belgrano, permitiendo que los remolcadores salgan a flote de manera segura. Una vez completada la maniobra, las embarcaciones amarrarán en la zona de Ingeniero White para ultimar detalles técnicos antes de su traslado definitivo al frente de obra rionegrino.

El despliegue coordinado de esta superflota marítima marca el inicio de la etapa decisiva para la infraestructura de exportación en la provincia. La presencia simultánea de buques de tendido submarino, transportes pesados y remolcadores de alta potencia convierte a la zona en un polo de actividad técnica concentrada. Cada tarea responde a un cronograma estricto que busca acoplar los trabajos terrestres con los requerimientos de la operación mar adentro.

La consolidación de esta ruta marítima modificará la dinámica económica regional, situando a la provincia en el centro de las miradas del sector energético. La posibilidad de cargar buques de gran porte reduce los costos fijos de transporte y otorga competitividad a la producción de los yacimientos del interior. La integración entre la cuenca neuquina y la salida atlántica alcanza así su punto de concreción mediante obras de ingeniería que transforman la superficie marina.

Las maniobras técnicas que se desarrollan en el agua representan la prueba definitiva para el esquema de transporte diseñado para el crudo patagónico. Con los primeros anclajes ya colocados y las tuberías en proceso de tendido, la atención se concentra en la ventana de buen tiempo que permita completar los acoples del sistema. La llegada de los equipos especializados confirma que la infraestructura offshore entra en su recta final.

La transformación de Punta Colorada en un puerto petrolero de clase mundial se encamina a rediseñar los flujos de comercio exterior de la región. El éxito de las tareas submarinas y la puesta a punto de los sistemas de amarre dejarán operativa la vía por donde saldrán los mayores embarques de crudo de la historia argentina. La geografía rionegrina se alista de este modo para convertirse en el nuevo nodo estratégico del mapa energético internacional.

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Fotografía Sector Energético