Neuquén se prepara para licitar 15 áreas hidrocarburíferas en Vaca Muerta


Neuquén (EP), 4 de agosto ‘26. Al menos ocho empresas manifestaron interés y la entrada de Continental podría funcionar como un imán para atraer a otros jugadores del shale estadounidense.

Neuquén entra en la semana decisiva de su mayor apuesta para renovar el mapa de operadores de Vaca Muerta. A través de la estatal Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), la provincia licita 15 áreas hidrocarburíferas hoy inactivas bajo la denominada Ronda 1/2026, el primer llamado de este tipo en nueve años. Las ofertas se abrirán el 19 de agosto, y una de las novedades que le dio envión a la convocatoria es que Continental Resources, la compañía del estadounidense Harold Hamm, prevé competir por algunos de esos bloques.

A diferencia de las rondas anteriores, esta convocatoria nació a pedido de las propias empresas. El gobierno neuquino lo presentó en Houston, uno de los centros neurálgicos de la industria global. Al menos ocho empresas nuevas por desembarcar en la formación señalaron interés, y la llegada de Continental fue clave para potenciar ese atractivo.

Qué se licita y dónde

Los 15 bloques en juego se reparten por la geografía de la cuenca, desde las cercanías de Añelo, el corazón productivo de Vaca Muerta, hasta la zona norte —cerca de Rincón de los Sauces— y el extremo sur, próximo a Cutral Có y Plaza Huincul. Son zonas que hoy no registran actividad productiva pese a ubicarse sobre los recursos de la formación y que quedaron en manos de GyP como concesionaria. El pliego incluye nombres como Águila Mora Noreste, Cerro Avispa Norte y Sur, las Corralera en sus distintas variantes y La Tropilla I, entre otros.

Las reglas del juego

El pliego fija un bono de acceso mínimo e innegociable de 500.000 dólares y regalías que parten del 15% y pueden ofertarse hasta el 18%. Las adjudicatarias asumen la totalidad del riesgo exploratorio durante una fase de hasta ocho años dividida en dos períodos de cuatro; si declaran la comercialidad del bloque, acceden a una concesión de explotación de hasta 35 años. En todos los casos, GyP se mantiene como socio con una participación de entre el 10% y el 20% bajo la modalidad de carry —el esquema por el cual el privado financia el desarrollo y el Estado conserva su tajada sin poner ese capital—. La evaluación se define por una fórmula polinómica que prioriza el compromiso de actividad, medido en Unidades de Trabajo de 5.000 dólares cada una.

La provincia agrupó los bloques en cinco clústeres según su geología y su cercanía a la infraestructura. Un informe de la consultora Economía & Energía ubica al Clúster Central como el activo más codiciado de la licitación. En el otro extremo, el clúster Frontera —integrado por Totoral Este y La Hoya— reúne las zonas casi sin desarrollo previo, con las exigencias de actividad mínima más bajas. Esa gradación define buena parte de la estrategia: quién apuesta a lo seguro, cerca de lo que ya produce, y quién se anima a la exploración pura.

Gentileza  https://www.adnsur.com.ar/