Neuquén (EP), 6 de agosto ‘26. Se trata de un conjunto de técnicas que buscan incrementar la extracción de crudo cuando los pozos comienzan a mostrar una caída natural.
Vaca Muerta continúa consolidándose como el principal motor de la producción de hidrocarburos no convencionales del país. Por eso, la industria ya comenzó a proyectar el próximo paso en su desarrollo. Además de perforar nuevos pozos para aumentar la producción, las empresas analizan tecnologías que permitan extender la vida útil de los yacimientos y recuperar parte del petróleo que permanece atrapado en la roca.
La nueva apuesta de Vaca Muerta está vinculada con la llamada recuperación mejorada de petróleo, conocida en la industria como Enhanced Oil Recovery (EOR). Se trata de un conjunto de técnicas que buscan incrementar la extracción de crudo cuando los pozos comienzan a mostrar una caída natural en sus niveles de producción, una situación que suele aparecer luego de varios años de actividad.
Gerardo Tennerini, fundador de la consultora GtoG Energy, sostiene que la formación neuquina ya reúne las condiciones para comenzar a evaluar este tipo de desarrollos, debido a la creciente cantidad de pozos que atraviesan una etapa de madurez productiva.
Según los datos de la Secretaría de Energía, hasta junio de 2026, más de 600 pozos registraban una producción inferior a los cinco metros cúbicos diarios de petróleo. Para el sector, esa infraestructura representa una oportunidad para incrementar la recuperación de hidrocarburos sin afrontar los costos que implica perforar nuevos pozos desde cero.
Entre las tecnologías que concentran mayor atención aparece la inyección cíclica de gas. El procedimiento consiste en introducir gas dentro del mismo pozo, mantenerlo cerrado durante un tiempo determinado y luego retomar la producción. Ese proceso favorece el desplazamiento del petróleo que quedó retenido en la roca durante la primera etapa de explotación y permite mejorar el aprovechamiento del reservorio.
Además de este método, la industria estudia otras alternativas para aplicar en Vaca Muerta. Una de ellas consiste en utilizar surfactantes mezclados con agua para modificar las características de la roca y facilitar el movimiento del petróleo hacia la superficie. Por el momento, estas técnicas permanecen en fases experimentales y todavía requieren nuevas pruebas antes de llegar a una aplicación comercial.
Si bien estas tecnologías todavía no forman parte de los planes prioritarios de las operadoras, el crecimiento sostenido de Vaca Muerta hace prever que tendrán un papel cada vez más importante en los próximos años. La experiencia acumulada en los principales desarrollos shale de Estados Unidos servirá como referencia para adaptar estas herramientas a las condiciones geológicas argentinas.
Gentileza https://www.minutoneuquen.com/
Fotografía University of Colorado Boulder