Uno de los principales objetivos de la industria energética es aumentar las ventas al exterior.
Vaca Muerta empieza a consolidarse como una pieza clave de la economía argentina. Ricardo Markous, CEO de Tecpetrol, durante el 62° Coloquio de IDEA realizado en Mar del Plata, repasó las perspectivas de crecimiento de la producción de petróleo y gas, las inversiones previstas y los desafíos que enfrenta el sector para ganar competitividad.
El desarrollo de Vaca Muerta podría marcar un antes y un después para las cuentas externas del país. Según las estimaciones de la industria, Argentina cerraría el año con una producción cercana al millón de barriles diarios de petróleo, de los cuales alrededor del 70% provendría de yacimientos no convencionales.
Si se mantienen los planes de expansión, el volumen podría trepar a entre 1,5 y 1,6 millones de barriles por día hacia fines de la década. «Vaca Muerta ya arrancó. Es una realidad y una oportunidad geopolítica extraordinaria que tenemos que aprovechar», afirmó el ejecutivo.
Uno de los principales objetivos de la industria energética es aumentar las ventas al exterior y generar un ingreso sostenido de divisas. En ese sentido, Markous señaló que el superávit comercial energético ya ronda los US$13.000 millones y podría alcanzar entre US$30.000 y US$40.000 millones para 2030, siempre que avancen los proyectos de exportación de gas y gas natural licuado (GNL).
Sin embargo, el crecimiento dependerá de varios factores. Uno de los más importantes será el precio internacional del crudo. Aunque el barril llegó a ubicarse cerca de los US$100, las proyecciones a futuro apuntan a valores más cercanos a los US$70 hacia el final de la década.
En ese contexto, Tecpetrol avanza con Los Toldos II, un proyecto ubicado en Vaca Muerta que busca ampliar de manera significativa su producción de petróleo. La compañía prevé una inversión inicial cercana a los US$2.300 millones, mientras que el desembolso total durante la vida útil del desarrollo podría alcanzar los US$6.400 millones.
El plan contempla sumar unos 70.000 barriles diarios de producción durante el próximo año, de acuerdo con las proyecciones presentadas por Markous. Para alcanzar esa meta, la empresa apuesta a mejorar los tiempos de perforación y las tareas de fractura, dos etapas fundamentales para acelerar la puesta en marcha de los pozos.
La inteligencia artificial y la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas forman parte de la estrategia para mejorar la productividad. El objetivo es reducir costos, aprovechar mejor los equipos y fortalecer el trabajo conjunto con los proveedores.
Fuente www.minutoneuquen.com