Wärtsilä alerta que la IA crece más rápido que la energía disponible


Buenos Aires (EP), 25 de octubre ‘26. La expansión de los centros de datos destinados a inteligencia artificial avanza a un ritmo superior al desarrollo de la infraestructura eléctrica en América. Un informe de Wärtsilä identifica un escenario crítico denominado speed to powerless, en el que la infraestructura digital supera la disponibilidad de energía confiable y compromete la viabilidad operativa de nuevas instalaciones hacia 2030.

Advertencias del vicepresidente para las Américas, Risto Paldanius, señalan que las restricciones de transmisión, los retrasos en las interconexiones y los plazos de entrega de equipos están generando cuellos de botella que afectan directamente el despliegue de centros de datos. Estados Unidos acumulaba 2.600 GW de capacidad de generación y almacenamiento pendientes de conexión al cierre de 2025, según datos del Lawrence Berkeley National Laboratory y la Agencia Internacional de la Energía.

Listas de espera que se extienden por años, corredores de transmisión saturados y entregas de equipamiento postergadas hasta 2030 conforman un panorama en el que el problema no es la falta de inversiones, sino la imposibilidad de acompañar su ritmo con infraestructura energética suficiente. “El riesgo no es que el mercado se desacelere, sino que crezca más rápido de lo que se le puede abastecer de manera confiable”, sostiene Paldanius.

Frente a estas restricciones, Wärtsilä propone incorporar macro‑grids, sistemas total o parcialmente aislados con demandas superiores a 100 MW, capaces de integrar generación propia sin descartar una futura conexión a la red. La compañía compara el costo nivelado de la electricidad (LCOE) a 20 años entre motores de combustión interna reciprocantes (RICE) y turbinas de gas aeroderivadas. Según el análisis, los motores RICE presentan un LCOE de US$ 65,9/MWh, frente a US$ 70,2/MWh de las turbinas, lo que representa un ahorro anual de US$ 37 millones para un centro de datos de 1 GW.

Desempeños térmicos y consumo de agua también marcan diferencias: las turbinas aeroderivadas pueden reducir su potencia hasta 27% en condiciones de alta temperatura, mientras que los motores RICE mantienen su potencia nominal entre –45 °C y 45 °C y operan con consumo prácticamente nulo de agua de proceso, una ventaja para regiones con estrés hídrico.

Mercados de América Latina enfrentan desafíos específicos. México combina plazos de construcción más rápidos que la expansión de redes y restricciones hídricas en polos como Querétaro. Brasil registra demoras de transmisión y la revisión del régimen tributario Redata. Chile arrastra saturación de corredores y efectos del apagón nacional de 2025. Argentina presenta oportunidades vinculadas al RIGI, pero también riesgos por insuficiente inversión en redes y marcos regulatorios inciertos. En Estados Unidos, los principales obstáculos se concentran en PJM, ERCOT, California, Arizona y el noroeste del Pacífico.

La planificación energética, según Wärtsilä, debe enfocarse en la competitividad de estas infraestructuras durante las próximas décadas, integrando generación modular en sitio, contratos de energía limpia y conexiones convencionales cuando estén disponibles. “Las empresas que adopten desde ahora este enfoque híbrido serán las que sigan operando de manera eficiente en 2035”, afirma Paldanius.

Gentileza https://runrunelectrico.com/

Fotografía Seatrade Maritime News