Hoy se pierden u$s 20 mil millones en inversiones mineras y u$s 12.000 millones en exportaciones


Buenos Aires (EP), 8 de mayo ‘24. La Argentina está perdiéndose de más de u$s 20.000 millones en inversiones y u$s 12.000 millones en exportaciones, por tener grandes proyectos mineros de escala mundial frenados, según calculan en la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) en la previa en el que el sector festeja su día.

Según Roberto Cacciola, presidente de la entidad, «el país necesita triplicar la exploración minera» para desarrollar realmente su potencial y cubrir el hueco que dejarán los grandes proyectos de oro y plata argentinos que representan más del 70% de las exportaciones mineras hoy, que se acercan al fin de su vida útil y que, por ahora, «no tienen remplazante».

Para lograr resistir, aseguró el ejecutivo, es favorable el incentivo de un régimen de facilidades para las grandes inversiones (como el RIGI que avanza en el Congreso, en la ley Bases) pero también es indispensable «cumplir la ley y garantizar un dólar competitivo», dijo.

En representación de las empresas del sector, el ejecutivo ya se reunió con el nuevo secretario de Minería, Luis Lucero, con quien acordaron que este mes presentarán una propuesta formal de los cuatro puntos más importantes que necesita la minería para conformarse en el verdadero motor de crecimiento que todos esperan.

Esos puntos críticos son: la preocupación porque no hay proyectos de reposición en oro y plata (que representan el 80% de las exportaciones mineras argentinas), la necesidad de incentivar la exploración (incluso con reducción de tiempos de trámites y reintegros además de beneficios fiscales), crear alternativas de cobertura para asegurar precios y ampliar los límites de financiamiento local.

Cacciola enfatizó el problema que hay en cuanto al oro y la plata: «La mayoría de los proyectos tienen una vida útil de no más de cuatro años. Hay que incentivar rápidamente las inversiones en esos minerales porque en 5 años y hasta que arranque algún proyecto de cobre en 8 o 9, no hay reemplazo para ese ingreso de divisas», dijo

El ejecutivo asegura que aunque los precios internacionales del oro y la plata subieron, consecuencia de la guerra en Ucrania y la tensión en Medio Oriente, la producción en la Argentina cayó 5% y 12%, respectivamente en el último año.

Cacciola marcó que la demanda, sobre todo de los minerales ligados a las energías renovables y la tecnología, crece fuertemente, lo que contribuiría a avanzar en los proyectos de cobre y litio latentes en la Argentina. Pero por contrario, una macroeconomía compleja, un historial de incumplimientos y vaivenes normativos más una elevada carga tributaria, contienen la llegada de esos inversores.

Según CAEM, los presupuestos en exploración local alcanzaron los u$s 426,6 millones el año pasado (9% más que en 2022). El país ocupa el séptimo lugar en el ranking global.

El 33% (mayor porcentaje) de esos fondos tiene foco en los proyectos de litio. Hoy hay tres empresas en producción y un proyecto a punto de entrar en esa etapa, seis en construcción, cuatro en fase de factibilidad, seis en prefactibilidad y más de veinte en exploración avanzada.

Los datos de CAEM son contundentes. En 2023, el litio creció más del 31% comparado con 2022. Se produjeron unas 45,94 mil toneladas de carbonato de litio equivalente, a pesar de que los precios internacionales del mineral se derrumbaron.

En el caso del cobre, según CAEM la normalización macroeconómica, moderación de la carga tributaria sobre el sector y resolución de las problemáticas crónicas abrirían las puertas a la puesta en marcha de los principales grandes proyectos de postergados.

Incluso, les pusieron un orden proyectado de arranque. El primero en construirse sería Josemaría, seguido por San Jorge, Taca Taca, Los Azules, Pachón y por último recién en 2027 iniciaría MARA.

Llevar adelante estos proyectos de cobre suponen desembolsos de capital por al menos u$s 20.000 millones. Argentina pasaría con ellos, de una producción prácticamente nula de ese mineral a un nivel promedio de 1.066 miles de toneladas por año (equivalente a 10% del déficit global de cobre en 2035.

Fuente: El Cronista – https://www.runrunenergetico.com/